Un tiroteo provocó ayer la alarma en el tranquilo barrio del Serrallo del Grao. Poco antes de las 11.00 de la mañana, los vecinos de la calle Monturiol vieron sobresaltados, y sobre todo escucharon, cómo un conductor disparaba dos veces contra un vecino del número 8 que afortunadamente resultó ileso, como informó la Policía Local. Por suerte tampoco resultaron heridos los otros seis graueros, tres niños, dos mujeres y un varón, que se encontraban en ese momento en el exterior del portal.

Y es que antes de apretar el gatillo, el presunto delincuente incluso cambió unas palabras con el vecino al que posteriormente disparó, por causas que debe dilucidar la investigación. Los proyectiles, que salieron desde una pistola Smith & Wesson, eran de un calibre más que considerable, nueve milímetros.

Debido a ello, las restos que levantaron (sobre todo una de las balas, que impactó muy cerca de todas estas personas --la otra no ha sido localizada en los alrededores--) llegaron a alcanzar a todos los graueros que se encontraban allí, con el consiguiente susto. “Nos han rebotado esquirlas”, recuerda a este diario una de las vecinas, quien continúa: “Cuando nos hemos dado cuenta, nos hemos puesto a temblar”. Y es que ninguno se esperaba un desenlace como ese en un barrio en el que nunca hay problemas.

Fue precisamente uno de ellos el que llamó al 112, que dio parte a la Policía Local. Inmediatamente varias patrullas se personaron en el lugar. Allí delimitaron un cordón policial, tomaron declaración a los testigos y buscaron los dos casquillos, sin éxito.

la detención // Y es que ambos estaban en el vehículo del supuesto delincuente. Lo averiguó la propia Policía Local cuando, un cuarto de hora después del tiroteo, localizaron un turismo en la avenida Valencia al que le salía humo del motor y que su conductor estaba tratando de sacar de la vía. Tras identificar el vehículo (un Seat Altea gris) como el del tiroteo y acercarse a él con sigilo, lo detuvieron portando encima la pistola, cargada y lista para volver a ser usada, y otro cargador repleto de munición.

El supuesto autor de los disparos es J.M.O. varón de 25 años, de nacionalidad española y vecino del Grao. Al parecer, tras realizar los disparos salió a toda velocidad (incluso rozó uno de los vehículos estacionados frente al portal), recalentó demasiado el coche en su huida y este le dejó tirado en la avenida Valencia.

Después de ser esposado (y sofocar los bomberos municipales el fuego de su turismo), el supuesto infractor se puso muy violento en el interior del vehículo policial, en el que llegó incluso a causar daños en la parte trasera.

Tras hacerse cargo de su custodia la Policía Nacional, J. M. O. está acusado de tenencia ilícita de armas y tentativa de homicidio.

La investigación ha quedado en manos de este cuerpo policial --cuyo departamento científico hacía las correspondientes fotos al lugar hacia las 12.45-- y a las 13.00 horas levantó el dispositivo en un Grao sobresaltado. H