La tranquilidad que reina habitualmente se rompió en Morella durante la noche del viernes al sábado. Un estanco situado en la calle principal, junto al Ayuntamiento, fue asaltado en plena noche. El ladrón sustrajo gran parte del tabaco almacenado.

El robo estaba extremadamente premeditado, según sospechan los dueños. Y es que, tal y como cuenta la propietaria, Elvira Mestre, «nos han robado el pedido que descargaron el viernes. No han tocado nada de lo que tenemos en exposición y han ido directos a por las cajas».

El asalto estuvo a punto de ser frustrado gracias a la colaboración vecinal. Un matrimonio que regenta una panadería próxima se percató de que algo estaba sucediendo y llamó a los dueños del estanco. «Vi que la puerta estaba forzada, se lo comenté a mi marido y estuvimos mirando», relata la testigo a este diario.

«Estaba de espaldas a la puerta y, de repente, oí un ruido. Al girarme vi a un hombre, con una sudadera beige, que portaba una bolsa de basura llena y que echó a correr por la cuesta», asegura el otro testigo, Manolo Querol.

El asaltante permaneció algunos minutos escondido dentro del estanco hasta que vio el momento preciso para huir. La unidad científica de la Guardia Civil se personó para recabar huellas y empezar la investigación. Se bajara la posibilidad de que los asaltantes fueran dos o tres y que se turnaran para vigilar y robar.