En el Colegio Oficial de Abogados de Castellón no dan crédito a la operación policial que ha acabado con una abogada de la provincia entre rejas, acusada de supuestos delitos de robo con violencia, hurto y pertenencia a organización criminal. La letrada encarcelada responde a las iniciales C.P.R., tiene unos 45 años y contaba con un despacho profesional en la calle Navarra de la capital. Según sostiene la Guardia Civil, precisamente esa oficina de asistencia jurídica era la que aprovechaba para obtener información sensible y proporcionársela, presuntamente, a una banda compuesta por tres ladrones.

Según la investigación de la Benemérita, la abogada sabía qué clientes o allegados suyos tenían una posición económica holgada --la mayoría de ellos de avanzada edad y, por tanto, vulnerables-- y, supuestamente, decía a los asaltantes en qué negocio o domicilio entrar para cometer los golpes.

Los robos perpetrados se llevaban a cabo, además, cuando se encontraban en el interior los dueños, quienes eran maniatados y golpeados por los asaltantes. El primero de los hechos que se le imputan a la banda se remonta al mes de diciembre del 2017.

Como adelantó entonces Mediterráneo, entraron con un cuchillo oculto en un bar de la calle San Jaime de Torreblanca, pidieron un café y, de forma repentina, comenzaron a amenazar al gerente. Los ladrones sabían que la casa de la víctima estaba anexa al restaurante y le ordenaron que les diera todo el dinero en metálico que tuviera. Lo maniataron con bridas de plástico, lo encerraron en una habitación y lograron reventar la caja fuerte de la vivienda, llevándose unos 7.000 euros.

Según la Guardia Civil, a este golpe le siguieron otros. En junio del 2018 entraron en una casa de Alcossebre, de donde se llevaron 200 euros. Presuntamente, inmovilizaron a la propietaria del inmueble y pusieron en grave riesgo su vida. En Almassora, la Benemérita los relaciona con otros tres hechos similares ocurridos en mayo y diciembre del 2018. En uno de los casos hirieron de gravedad a una de las víctimas, causándole lesiones en el rostro y también en la mandíbula.

Finalmente, en el Grau de Castelló los investigadores les atribuyen otros dos robos, en los que lograron sustraer un botín superior a los 35.500 euros y una pistola.

En total, los agentes calculan que la banda --supuestamente liderada por la abogada como cerebro de las operaciones-- llegó a conseguir más de 50.000 euros.

Los compinches de la abogada y ella misma han sido detenidos y el juez instructor ha decidido que la presunta cabecilla y dos colaboradores vayan a prisión.