La comunidad pakistaní de Castelló ya fue víctima del conocido como ladrón de la alcantarilla, que fue detenido a comienzos de este 2020 tras cometer la friolera de seis robos con el mismo ‘modus operandi’, pues reventaba escaparates de comercios de la zona centro de la capital de la Plana ayudado de una rejilla de alcantarilla. La preferencia de este sujeto era la de hurtar objetos electrónicos, cuyos comercios son regentados en buena parte por empresarios de esta nacionalidad.

En las últimas fechas, la misma comunidad pakistaní castellonense está siendo víctima de una oleada de robos de diferente calado, pues en este caso es en las viviendas particulares donde entran los ladrones, que actúan a plena luz del día y en la zona centro de la ciudad.

En concreto, que Abdullah Nasar, que regenta un comercio de telefonía móvil en Castelló, conoce tres casos que ya han sido denunciados, como destapa a este periódico: “En la última semana han entrado en tres casas diferentes. En dos de ellas lo han hecho rompiendo la puerta y en otra han entrado por la ventana”. Prosigue esta misma fuente indicando las ubicaciones de estos domicilios: “Uno está en la Avenida Valencia, otro en la Plaza de la Paz y el último, junto al Skate Park que está en la Avenida Río Seco. Nos llama la atención que pese a estar bastante céntricos y son pisos de fincas con más vecinos, no les importa entrar por la mañana o por la tarde. De hecho ningún robo se ha cometido por la noche”.

Los ladrones, que según Nasar “estudian al detalle a las víctimas para saber cuándo no estarán en sus casas y poder entrar a robar”, tienen preferencia a la hora de robar por el oro y el dinero en metálico: “Han llegado hasta a romper los colchones para buscar dinero dentro. Solo buscan oro y dinero, todo lo demás lo dejan, aunque destrozan todo a su paso”. De hecho, las informaciones que acompañan esta información así lo atestiguan. “Por suerte entre todos los robos tampoco se llevaron mucho, unos 4.000 euros en total”, concluye Abdullah Nasar.