Un hombre de 38 años, vecino de Castellón, ha sido condenado a una década de prisión por abusos sexuales a su propia hija de solo cinco años. La Audiencia Provincial considera acreditado que el procesado, actuando con la intención de satisfacer su ánimo lascivo, realizó e impuso a su hija la práctica de diversas conductas de naturaleza sexual en el dormitorio donde se encontraban --en casa de los abuelos paternos--, con el disgusto de la menor y en todo caso abusando de su corta edad y relación paternal.

Según la sentencia, difundida este viernes por el TSJCV, el adulto realizó tocamientos a la pequeña y se frotó con ella, entre otras prácticas. Unos hechos que la niña narró a su madre, tan pronto pudo, repitiéndolo por teléfono a la abuela materna.

El tribunal le prohíbe al padre acercarse o comunicarse con la víctima durante los cinco años posteriores a su salida de la cárcel. Asimismo, el hombre cumplirá una medida de libertad vigilada por tiempo de siete años y deberá pagar una indemnización de 4.000 euros a su hija por los daños morales.

Los magistrados dan credibilidad al testimonio de la pequeña, que ha sido coherente y verosímil al reproducir unos hechos que tuvieron lugar en el 2015.