Una fiesta abortada en mitad de la noche en Peñíscola. Los agentes de la Policía Local han registrado una denuncia por una celebración nocturna el pasado viernes, que se localizó tras producirse una queja formal por parte de unos vecinos. En una época en la que los controles de aforo por el covid y la lupa puesta en la concentración de no convivientes en los domicilios están a la orden del día, se ha producido este incidente.

Fuentes policiales han concretado que la denuncia se produjo por "molestias por los ruidos" de dicha fiesta, que se celebraba en una vivienda particular de la urbanización Estrella Blanca, alejada del casco urbano, y en la que encontraron a ocho jóvenes. A las 23.58 horas, rozando la medianoche, se produjo la denuncia por parte del vecindario. No se ha informado de si portaban mascarillas y cumplían el protocolo sanitario.

Precisamente, este fin de semana el control del tráfico, del botellón y de reuniones no permitidas está a la orden del día, especialmente en los municipios más turísticos, puesto que es el primer fin de semana completo ya sin el cierre perimetral impuesto por el covid.

El jefe de Policía Local de Peñíscola, Antonio Morejón, indicó que por el momento "el botellón no ha sido significativo, se han realizado controles en espacios públicos y no se han registrado más servicios en este sentido". Asimismo, se han producido "controles rutinarios de terrazas para que se cumplan las distancias, en el acceso a casco antiguo, etc.". El buen tiempo se ha notado también como factor de una mayor afluencia tanto en el paseo marítimo como en la arena, en la propia playa, aprovechando las altas temperaturas que se han registrado durante la mañana.