Lo que podría haber quedado en un incidente sin mayor importancia y de lo más común en época estival, se ha complicado y ha requerido de la movilización de medios sanitarios y bomberos para rescatar a un hombre accidentado esta tarde en una piscina de Sant Jordi.

El sobrepeso de la víctima ha sido el factor determinante --entre 120 y 130 kilos--, según ha podido saber Mediterráneo, para que una lesión en un pie dentro del agua haya acabado con la intervención del Consorcio Provincial de Bomberos.

La llamada al 112 informaba de que una persona se había hecho daño al tirarse al agua y no podía ni nadar ni salir del vaso de la piscina. Como suele ser habitual en estos casos, al lugar de los hechos solo ha acudido una ambulancia de Soporte Vital Básico. Los sanitarios han tratado de antender a la víctima, de nacionalidad extranjera, pero les ha resultado imposible moverlo sin el riesgo de agravar la lesión. Su peso imposibilitaba que ellos solos pudieran sacarlo y el afectado tampoco podía moverse para colaborar, razón por la cual han pedido el apoyo de los bomberos.

Una dotación del parque del Baix Maestrat ha acudido a las instalaciones y después de inmovilizarle la pierna garantizando que permanecía rígida, para no dañarlo más, y solo con el recurso de su fuerza física y la coordinación de los efectivos intervenientes, han conseguido sacarlo del agua. Ha sido entonces cuando, con una camilla, lo han llevado hasta la ambulancia para trasladarlo al centro de sanitario donde le han prestado la atención que necesitaba. En principio se estimaba que podría tener algún tipo de esguince o rotura.