El juzgado de Lo Penal 6 de Murcia acogió ayer la segunda sesión del juicio que se sigue contra dos ginecólogas del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia por la muerte de una bebé el 15 de octubre del año 2008.

La acusación particular pide una pena de cárcel de dos años y medio y una inhabilitación de cuatro años y medio, mientras que la Fiscalía reduce la cárcel a dos años y aumenta la petición de inhabilitación a cinco años para las dos doctoras.

Tras la primera jornada en la que declararon las acusadas, ayer fue el turno para los testigos, la médico que hizo la autopsia, un forense, el anestesista, dos ginecólogos residentes y cuatro peritos, una sesión muy dura para los padres, María del Mar Vicente y Juan Carlos Moreno, quienes revivieron todo lo que ocurrió hace trece años, según explicó el abogado Miguel Cáceres, del bufete García Valcárcel y Cáceres.

Ese día María del Mar ingresó para dar a luz, pero tras ponerle medicación para ayudarle a dilatar el monitor comenzó a pitar indicando que había sufrimiento fetal. Pese a llamar en repetidas ocasiones, las médicos no aparecieron y no se le practicó una cesárea hasta hora y media después, cuando ya era demasiado tarde y la pequeña Ángela nació muerta.

El propio informe del forense indica que concurren indicios de desatención al parto al no haberse adoptado las medidas de urgencia necesarias ante el sufrimiento fetal.

Sin embargo, ante el elevado número de personas que comparecieron ayer, el juez decidió aplazar las conclusiones para el próximo 11 de octubre.