Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La desesperación de una madre de Castellón por su hijo enfermo: "Me va a tocar enterrarlo porque ellos se lavan las manos"

Alexander es un joven castellonense que ha estado cinco días desaparecido

Imagen del joven desaparecido.

Imagen del joven desaparecido.

A menudo se dice que no hay nada más duro que perder a un hijo, imagine lo que se siente al haber tenido que pasar por esa situación seis veces. Esto es lo que ya lleva sufrido Estela Romero, la madre de Alexander, el joven que desapareció en Castelló el pasado 9 de octubre y no ha vuelto a dar señales de vida hasta hoy.

Alexander es un chico de 17 años, su madre asegura que "es muy bueno y educado, pero que está enfermo". Padece un trastorno de personalidad por el cual se tiene que tomar medicación diariamente. Nos explica para que se entienda la gravedad de su enfermedad que "la última vez que desapareció lo encontraron en Benicarló y él estaba convencido que se llamaba Alberto, con esto se demuestra que sin medicación pierde el norte hasta el punto de no poder andar solo por la calle".

Reuniones con la Conselleria

La desesperación de Estela es total, y es que esta es la sexta vez que pasa por la misma situación. Su hijo ha pasado dos años en un centro terapéutico debido a esta enfermedad, de allí salió el pasado 3 de septiembre, y desde esa fecha el joven ya ha desaparecido hasta en tres ocasiones.

La primera fue la madrugada del 13 de septiembre, solo diez días después de salir del centro. Estela denunció su desaparición y por suerte Alexander no tardó en volver a casa, pero la calma duró demasiado poco, y es que tres días después volvió a desaparecer. Esta vez fue cuando apareció en Benicarló y no recordaba ni su nombre.

La tercera se produjo el pasado 9 de octubre, y hasta hoy no había dado señales de vida. Su madre está tan preocupada como indignada por la situación: "El pasado jueves 7 de octubre, es decir, solo dos días antes de su desaparición, estuve en la Conselleria de Igualdad junto a mi hijo y esperaba encontrar una solución al problema, estaba dispuesta a internar a mi hijo porque sé que está enfermo, pero ellos decidieron dar otra oportunidad y dos días después se repitió la historia".

Estela es dura en sus declaraciones, con un nudo en la garganta lamenta: "Me va a tocar enterrar a mi hijo porque ellos se lavan las manos".

Compartir el artículo

stats