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Dispositivo en marcha

Cuatro policías locales de Barcelona arrestados en un golpe contra una mafia de la marihuana

Los Mossos registran desde las 4.00 horas domicilios y locales, entre los que se encuentra la sede policial de esta población

Operación contra una red de marihuana que había corrompido a policías locales de Llinars del Vallès.

Los Mossos d’Esquadra han activado este martes a las cuatro de la madrugada una operación policial contra una organización criminal afincada en Cataluña y dedicada al cultivo y tráfico de marihuana. Tal como ha avanzado EL PERIÓDICO, diario perteneciente al mismo grupo de comunicación que este medio, entre los detenidos se encuentran algunos miembros de la policía local de Llinars del Vallès. Se trata de tres agentes y un cabo del cuerpo municipal. El Ayuntamiento de Llinars, que ha rechazado hacer declaraciones, ha emitido un comunicado en el que se ha mostrado "consternado" por la supuesta implicación de su policía en un caso de tráfico de droga y ha afirmado que dispone únicamente de la información que publican los medios de comunicación. El consistorio se compromete a "llegar hasta el final" del asunto y a tomar las medidas "necesarias". Cuatro agentes salpicados supone que el golpe ha recaído sobre un tercio de su policía local.

Los Mossos han registrado 28 locales y domicilios. Llinars del Vallès, un municipio que no llega a los 10.000 habitantes, estaba en el centro de una investigación extensa del Área de Investigación Criminal (AIC) de la Región Policial Metropolitana Norte y que ha ido acumulando indicios a lo largo de casi dos años. Este martes, finalmente, los policías han podido desmantelar el grupo criminal. Con su desembarco, el pueblo se ha despertado atónito ante la presencia de unidades antidisturbios custodiando puertas y accesos de distintos lugares, el más inquietante ha sido el de la comisaría de la policía local. En los bares no se hablaba de otra cosa aunque ni camareros ni clientes sabían mucho acerca de lo sucedido.

El caso investiga la presunta red por cultivar marihuana, traficar con esta droga y también por haber creado un entramado para blanquear el dinero negro obtenido con el narcotráfico. También se han registrado naves industriales ubicadas en un polígono cercano en las que la banda bajo sospecha cultivaba la marihuana con la que traficaba. Los investigadores sospechan que, entre otras cosas, los cuatro agentes arrestados conocían y protegían la existencia de estas plantaciones ilegales.

Tiroteo en 2019

La investigación arrancó después de un homicidio ocurrido en Llinars del Vallès a finales de 2019. Se trata de un crimen todavía no resuelto. El 12 de diciembre de ese año, el cabo ahora arrestado por los Mossos se encontraba cerca de un área de servicio hablando con un hombre, posiblemente un confidente. Ambos fueron atacados por un pistolero que abrió fuego, se dio a la fuga y sigue desaparecido. El supuesto confidente murió a causa de los disparos recibidos, el cabo resultó herido de poca gravedad porque el tiro que recibió impactó contra su chaleco antibalas.

Esta no es la primera vez que en las investigaciones de organizaciones criminales vinculadas al cultivo y tráfico de cannabis aparezcan implicados agentes de policía. El caso más reciente y sonado en Catalunya lo protagonizaron tres mossos de la comisaría de Santa Coloma de Farners arrestados hace un año. En aquella ocasión, y al tratarse de policías del propio cuerpo, fue la Divisió d'Afers Interns (DAI) quien se hizo cargo de las pesquisas.

Pla d'Acció Marihuana

Los Mossos activaron en el 2018 el 'Pla d'Acció Marihuana' para luchar contra el 'boom' de esta droga en Catalunya. Dentro de ese plan, la Comisaría General de Investigación Criminal (CGIC) encargó al Área Central de Análisis de la Criminalidad (ACAC) el informe 'El Mercado de la marihuana en Catalunya', que analiza las causas y los riesgos de este fenómeno y que este mes de julio ha sido entregado a la Fiscalía de Cataluña. Las conclusiones del estudio, avanzadas por EL PERIÓDICO, alertaban de un escenario preocupante para la paz social: la dimensión de algunas estructuras criminales –la mayoría de origen extranjero– afincadas en Catalunya y dedicadas a la producción y exportación de marihuana hace temer a la policía catalana que en un futuro próximo estas puedan tratar de corromper a los poderes públicos para seguir creciendo. Como ha ocurrido de nuevo en la policía local de Llinars.

Tal como advirtió el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, el pasado viernes en el acto central de las Esquadres, en Cataluña, debido a la expansión del cannabis, "se ha instalado de manera alarmante el crimen organizado, una fuente de una economía sumergida con capacidad de corrupción y derivadas graves de violencia". Trapero instó de nuevo a actuar de manera "urgente" contra el "abuso y tráfico" de la marihuana si se desea proteger "una sociedad segura e integrada por personas sanas y libres".

Fase parasitaria

El análisis de la ACAC divide el proceso de asentamiento de las organizaciones criminales extranjeras en dos fases distintas. La primera es la "predatoria" y detalla como estos grupos procedentes –sobre todo– del centro del continente o de los países del Este se han hecho un hueco en el mercado criminal. "Como el pastel es el que es y cada vez hay más delincuentes que se lo disputan, el riesgo de conflictos entre bandas crece". Entre el 2018 y el 2020 ha habido seis muertes violentas conectadas con este problema.

La segunda fase, advertía ya el citado informe, es la "parasitaria". Es la que, si se cumplen los peores pronósticos, puede acabar atentando seriamente contra los pilares fundamentales de la sociedad. El informe augura que las organizaciones tratarán de infiltrarse en los mecanismos de poder, es decir, de corromper instituciones como las políticas o las policiales para proteger y expandir sus negocios.

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