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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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vuelve al banquillo

El ‘superestafador’ de fincas de vecinos de Castellón acepta su quinta condena

Sentenciado a dos años y medio solo tres días después de recibir otra pena de 21 meses

Pedro Recio, custodiado ayer por dos agentes de la Policía Nacional en el salón de actos.

Solo habían pasado 72 horas desde la última vez que Pedro Recio se había sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Castellón para hacer frente a un juicio por apropiación indebida. Si el gestor aceptó el lunes una pena de un año y diez meses por quedarse el dinero de comunidades de propietarios de Orpesa y Cabanes, ayer volvió a reconocer que también estafó a otros siete residenciales y fue condenado a otros dos años y medio de prisión. A estos dos juicios celebrados esta semana en la Ciudad de la Justicia, hay que sumar otras tres condenas que ya pesaban sobre el falso administrador, que hizo del engaño a las fincas que gestionaba su modus viviendi.

Dos horas de retraso

El juicio señalado para ayer a las 10.00 horas debía celebrarse en el salón de actos de los juzgados debido a la gran cantidad de testigos citados. Sin embargo, no fue hasta dos horas después cuando se dio a conocer el acuerdo alcanzado por la Fiscalía, la defensa y las distintas acusaciones particulares. A las puertas de la sala, los afectados por las artimañas de Pedro Recio se lamentaban por la espera y recordaban la cantidad de causas a las que ha tenido que hacer frente ya el condenado. 

Recio fue trasladado desde los calabozos, custodiado por dos agentes de la Policía Nacional, y se mostró conforme con el pacto alcanzado, a preguntas del magistrado presidente. Además de la pena de prisión, el sentenciado deberá abonar una multa de 930 euros, así como una responsabilidad civil de nada menos que 851.000 euros por el total distraído de las cuentas bancarias de comunidades de propietarios. Del pago de estas cantidades es responsable el ya sentenciado, así como la empresa Servicom SL, de la que él era administrador único.

Este mismo lunes admitió, ante el tribunal de la Sección Segunda, que llegó a robar 134.000 euros de otras tres comunidades de propietarios para las que ejercía como gestor en Orpesa y Cabanes.

Los hechos se desarrollaron entre los años 2007 y 2013 en un residencial de la Ribera de Cabanes y dos de Orpesa, según los hechos probados en la sentencia dictada in voce en la sala. El administrador podía disponer de los fondos de la comunidad de propietarios por estar autorizado en sus cuentas, «y actuando con ánimo de obtener ilícito enriquecimiento económico, dispuso de los fondos de la comunidad de forma no justificada y para fines distintos a los gastos comunitarios», según el documento judicial.

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