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DATOS SINDICALES

Un funcionario agredido cada 36 horas en cárceles de Castellón

Los sindicatos CSIF y Acaip critican la falta de personal y detectan 30 vacantes

Guardias civiles a la entrada de la cárcel de Albocàsser.

Guardias civiles a la entrada de la cárcel de Albocàsser.

El sindicato CSIF alertaba esta semana de la inseguridad en las cárceles de toda la Comunitat y advertía del peligro de que se reprodujeran graves agresiones como las sufridas por funcionarios de prisiones en Cuenca, Algeciras o La Rioja. Para reducir esa inseguridad, la central sindical --al igual que Acaip lleva reivindicando años-- exige un refuerzo urgente de plantillas, una formación continuada y de mejor calidad y más medios coercitivos.

En el caso de Castellón, según datos sindicales, se produce una agresión a un funcionario cada 36 horas y existen, entre la cárcel de Albocàsser y la de la capital de la Plana, una treintena de vacantes por cubrir, lo que provoca que las plantillas se hallen mermadas y sobrecargadas de trabajo.

A nivel autonómico son 453 los puestos que se encuentran desiertos. Desde CSIF explican que el colectivo de profesionales de prisiones afronta esta situación con una formación muy reducida y con medios coercitivos desactualizados para evitar agresiones. 

En este sentido, señalan que la formación está comenzando a reactivarse ahora, después de encontrarse paralizada desde finales de 2019. El sindicato reclama que sea continuada y de mejor calidad, con una oferta amplia de cursos de resolución pacífica de conflictos, defensa personal o extinción de incendios, entre otros.

Un preso muerto en agosto

Precisamente, los fuegos provocados por internos han sido uno de los principales problemas en las prisiones castellonenses. Tanto es así que un interno llegó a fallecer el pasado mes de agosto tras prender fuego a su propia celda. Era el tercer incidente de este tipo que se produce en el módulo de aislamiento en un mes.

Pese a que el personal del centro actuó con la mayor celeridad y profesionalidad para tratar de salvar la vida del interno, al tener la ventana de la celda cerrada, la combustión fue más rápida y éste falleció, previsiblemente, por inhalación de humo. Había prendido fuego a su colchón mientras estaba en aislamiento.

Según ha podido saber este periódico, los reos tienen derecho a tener mechero entre sus pertenencias, hecho que cuestionan los trabajadores de prisiones y que eleva exponencialmente los riesgos de provocar un incendio.

«En estos momentos el módulo de aislamiento del centro penitenciario de Albocàsser, que consta de más de medio centenar de celdas y que actualmente da cabida a más de una treintena de internos catalogados como de alto riesgo, es uno de los más peligrosos y conflictivos del panorama nacional», lamentan los sindicatos.

Las concentraciones por estas cuestiones son recurrentes.

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