Suscríbete

Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

La deliberación del caso Ardines continúa este martes en la Audiencia de Oviedo

“No se les pide la verdad absoluta, sino que lleguen a una conclusión razonable y razonada”, comenta el juez al tribunal popular

De izquierda a derecha, Pedro Luis Nieva, Jesús Muguruza, Djillali Benatia y Maamar Kelii.

El jurado del caso Ardines no llegó ayer a un veredicto tras casi siete horas de deliberación en la Audiencia Provincial de Oviedo, tal y como ya preveían las distintas partes personadas en la causa, después de un macrojuicio de un mes para escuchar a los cuatro acusados, a los testigos, a los investigadores y a los peritos. La tarea no es sencilla. Los nueve miembros del jurado, cinco hombres y cuatro mujeres, recibieron una lista de 28 hechos sobre los que deberán pronunciarse acerca de si son favorables o desfavorables a Pedro Luis Nieva, Jesús Muguruza, Djillali Benatia y Maamar Kelii, para quienes la fiscal, Belén Rico, y la acusación particular piden penas de 25 años de prisión por un delito de asesinato, al concurrir las circunstancias de alevosía y recompensa en el crimen que acabó con la vida del concejal de Llanes Javier Ardines.

El presidente de la sala segunda de la Audiencia de Oviedo, Francisco Javier Iriarte Ruiz, había aconsejado al tribunal popular antes de iniciar sus deliberaciones, poco antes de la una de la tarde, que si no veían posible alcanzar un veredicto en torno a las ocho de la tarde le avisaran, para reservar un hotel donde los miembros del jurado pudieran descansar hasta hoy. Le hicieron caso. En torno a esa hora fueron trasladados a un hotel y hoy están citados, a partir de las nueve y media de la mañana, para proseguir con las deliberaciones de un caso que conmocionó a la sociedad asturiana en el verano de 2018. Algunos abogados de la defensa ya preveían ayer que el desenlace de la vista llevaría su tiempo: “Si la vista ha durado un mes y el jurado debe valorar los testimonios y pruebas practicadas en ese tiempo, sería muy raro que hubiera un veredicto rápido esta tarde”, afirmaba ayer el abogado Fernando de Barutell, que lleva la defensa de Benatia. Aunque tanto Barutell como otros abogados remacharon esa valoración, o similares, con la coletilla, “pero en un juicio con jurado nunca se sabe”.

Teléfonos retirados

La Guardia Civil retiró el teléfono móvil a los miembros del jurado, como establece la ley, antes de entrar a la sala de deliberaciones para analizar los hechos objeto de veredicto, cuya conformación se ha prolongado más de lo previsto por el tira y afloja entre las defensas y la acusación. Los magistrados, los abogados de las defensas, la fiscal y la acusación particular habían iniciado sobre las nueve y media de la mañana las labores para conformar el objeto del veredicto. Tampoco fue rápido llegar al texto definitivo. Hubo que realizar varios cambios en la redacción definitiva porque las partes “siempre intentan barrer para los intereses de su cliente”, admitía uno de los letrados en uno de los recesos.

Contradicciones

El presidente de la sala segunda de la Audiencia también informó a los miembros del jurado de que el veredicto sobre los hechos que conforman la acusación podrá ser por unanimidad o mayoría, y que para alcanzar una conclusión desfavorable a los acusados en cada uno de esas veintiocho hechos son precisos al menos 7 de los 9 votos del jurado, mientras que para que sea favorable a los acusados hacen falta cinco o más votos. Iriarte Ruiz también aclaró a los jurados que en el caso de declaraciones contradictorias, como por ejemplo la de Benatia, podrán tener en cuenta tanto la que realizó en esta vista como la que hizo en la instrucción del caso, ante el juzgado de Llanes. Y volvió a darles una indicación: “Al decidir cuál de las dos tiene más credibilidad, ustedes deben explicar por qué le dan más a una que a otra", comentó el magistrado, que pidió, asimismo, a los miembros del tribunal popular que valorasen que la declaración de Llanes se hizo en situación de incomunicación”. El magistrado precisó que el Tribunal ha dado validez a la declaración en el juzgado de Llanes, en la que Benatia reconocía parte de los hechos, pero también emplazó al jurado a que “proceda con cautela” sobre la misma. Un extremo que el abogado de esa defensa, Barutell, calificó de oportuno al término de la sesión de ayer. También dio una recomendación similar para la declaración del marinero que conversó con Javier Ardines antes de su fallecimiento.

“No se les pide la verdad absoluta, sino que lleguen a una conclusión razonable y razonada”, comentó también el magistrado al jurado. Iriarte añadió que estaba a disposición del jurado en el caso de que surgiera alguna duda en el transcurso de las deliberaciones para, llegado el caso, realizar alguna aclaraciones en la propia sala, en presencia de todas las partes personas en el juicio: “En cualquier momento, si se atascan, pueden pedírmelo por escrito”, informó Iriarte.

Didáctico   

 El magistrado se afanó en ser detalladamente didáctico con los miembros del jurado, los nueve titulares y los dos suplentes, ante la tarea que tenían encomendada. “De las declaraciones de los testigos, lo que interesan son los hechos, no las opiniones”, comentó el presidente de la sala segunda de la Audiencia. También hizo hincapié a los jurados en que sigan el principio básico de la presunción de inocencia. “Cuando se sentaron ahí, el 2 de noviembre, estaban acusados pero eran inocentes del delito. Tras 14 o 15 días deben formar el veredicto pero a la vista de las pruebas practicadas aquí y solo en función de ellas. Olvídense de ideas preconcebidas”, planteó Iriarte Ruiz.

El jurado tiene ahora por delante la tarea de pronunciarse, a la vista de los testimonios y los indicios que han salido en la vista, sobre si Pedro Luis Nieva encargó el crimen de Javier Ardines movido por los celos, al enterarse de que su mujer mantenía una relación con el concejal de Llanes, y si Jesús Muguruza fue cooperador necesario al hacer de supuesto intermediario con los presuntos autores materiales, Djillali Benatia y Maamar Kelii, y si estos fueron quienes le dieron muerte, con alevosía y a cambio del pago de una recompensa, en plenas fiestas llaniscas de San Roque, en el mes de agosto de hace tres años.

Compartir el artículo

stats