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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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OPERACIÓN LUDAR

Macrojuicio por narcotráfico en Mallorca: marihuana para la hernia y dinero de las tragaperras

Los 25 acusados de narcotráfico ofrecen en el juicio explicaciones variopintas para intentar justificar por qué la Guardia Civil encontró drogas y grandes cantidades en efectivo en sus casas

Varios acusados entran en la Audiencia Provincial, donde se celebra el juicio.

-¿Por qué la Guardia Civil encontró en su casa 80 plantas de marihuana, con cuatro focos y transformadores?

- Porque me habían diagnosticado una hernia discal y fumaba unos 15 o 20 gramos al día.

Este interrogatorio de la fiscal a uno de los 25 acusados en el mayor juicio por narcotráfico en Mallorca ejemplifica la estrategia de defensa de los sospechosos. Todos los que han decidido declarar han negado tajantemente haberse dedicado a la venta de estupefacientes. Y para intentar justificar por qué tenían importantes cantidades de drogas y dinero en sus casas cuando la Guardia Civil irrumpió en ellas han recurrido a explicaciones variopintas. Una plantación de marihuana con fines terapéuticos, dinero en metálico obtenido en tragaperras o con la venta de coches y conversaciones intervenidas en las que no se hablaba de drogas, sino de gallos de pelea.

Uno de los interrogatorios más jugosos fue el del líder del clan de ‘Los Andújar’, históricos de Son Banya. Con dos condenas anteriores por narcotráfico, la fiscal pide ahora para él seis años y nueve meses de cárcel por dirigir desde prisión varios puntos de venta en el poblado. Carlos Andújar explicó a la fiscal que vivía de un negocio de reparación de coches y servicio de grúa y tenía gallos de pelea. Sobre los pinchazos telefónicos en los que supuestamente habla de drogas con otras personas, el acusado replicó a la fiscal que su interpretación es errónea. «Estamos hablando de gallos peleas», «esa es con uno que tiene un desguace y me debe dinero», «ahí le estoy pidiendo a mi mujer que me traiga a la cárcel porros y 100 euros para un teléfono», alegó. El tribunal tuvo que llamarle al orden varias veces por sus constantes interrupciones a las preguntas de la fiscal. El hombre negó haber dirigido entre rejas los puntos de venta de drogas en Son Banya y descargó la responsabilidad en su ya exmujer: "Yo no sé lo que hizo ella cuando entré en prisión". La aludida, conocida como ‘La Loli’, está en la lista de 37 acusados que ha reconocido los hechos y ha pactado una condena, en su caso de cuatro años de prisión.

Aquellos a los que la Guardia Civil intervino notables cantidades de marihuana han tratado de utilizar el consumo propio como coartada. «Tenía 80 plantas de marihuana porque me diagnosticaron una hernia discal y fumaba entre 15 y 20 gramos diarios», explicó uno, cuya pareja avaló esta versión. "La marihuana que encontraron en el salón de mi casa era para mí", dijo otro.

El origen del dinero

Los interrogatorios han abordado también el origen del dinero incautado en los registros domiciliarios. «Los 27.000 euros eran de un coche que acababa de vender», «tenía 2.000 euros porque los gané en una tragaperras», «esos 850 euros eran para comprar un carrito de bebé», afirmaron los encausados. Todos han mostrado cierta aversión a los bancos para justificar que él dinero estuviera «debajo de un colchón» y no en una cuenta corriente. «Debemos algunas cositas y si lo meto en el banco me lo quitan», resumió uno de los procesados.

El pacto en masa con la fiscal y la negativa de buena parte del resto de encausados a responder a sus preguntas ha permitido acelerar el juicio, previsto inicialmente para casi dos meses. Finiquitadas las declaraciones de los acusados, en las próximas sesiones comparecerán una treintena de guardias civiles para explicar su investigación. Unas pesquisas que serán escudriñadas a fondo por las defensas, que han pedido ya la nulidad de la causa alegando que se cometieron importantes irregularidades.

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