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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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los hechos sucedieron entre 2019 y 2020 en castelló

Evita la cárcel tras asaltar la casa de su ‘ex’ y apalear a un hombre

El tribunal le impone 9 meses de prisión y 120 días de trabajos comunitarios

El condenado pasó dos días privado de libertad, pero ahora evitará la cárcel.

Un ciudadano rumano de 36 años, vecino de Castelló, evitará la cárcel, a pesar de haber sido condenado por los delitos de allanamiento de morada, violencia de género, lesiones y coacciones. Según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico, el varón estaba casado y tenía una hija en común con su esposa, quien en el 2019 le manifestó su intención de poner fin a la relación.  

A partir de dicho momento, el acusado , con el propósito de alterar la tranquilidad, Paz y sosiego de su esposa, comenzó a efectuar múltiples llamadas telefónicas, preguntándole dónde estaba o solicitándole explicaciones de lo que hacía, al punto de bloquear ella las llamadas, tanto del teléfono personal como del de empresa. Ante esta circunstancia, el varón comenzó a efectuar llamadas con número oculto, controlando igualmente sus desplazamientos o el lugar de aparcamiento de su vehículo, exigiéndole continuas explicaciones y permaneciendo en las inmediaciones del domicilio en numerosas ocasiones en actitud de vigilancia o controlando diversas aplicaciones telemáticas.

El día 12 de diciembre del 2020, la mujer invitó a cenar a su domicilio a su compañero de trabajo. Sobre las 23.30 horas, hallándose ambos en la cocina, el exmarido comenzó a aporrear la puerta y a gritar que le abriera porque sabía que estaba en casa. Ella se acercó a la puerta y pudo advertir que su marido introducía una tarjeta por el marco de la puerta para abrirla, por lo que empezó a empujar desde el interior para impedir la entrada del que fuera su marido. Finalmente, el intruso venció la fuerza de su esposa y entró en la vivienda, sin el consentimiento de ella. 

El altercado

Una vez en el interior, el acusado recorrió diversas habitaciones hasta llegar a la cocina y, al ver allí a otro hombre , al grito de expresiones tales como «hijo de puta», «te estás tirando a mi mujer» y con el propósito de menoscabar su integridad física, comenzó a propinarle puñetazos, golpes y patadas por diversas partes del cuerpo.

La mujer intercedió por su invitado, de modo que su marido, con el citado propósito de menoscabo físico, le propinó un fuerte empujón que la hizo golpearse contra la pared. El procesado prosiguió con el ataque al compañero de trabajo de su exmujer , propinándole nuevos puñetazos, de modo que éste ante la entrada indebida en la vivienda y la agresión física sufrida por él y la mujer , la intentó repeler del mismo modo, acabando los dos golpeándose entre si, hasta que el invitado pudo zafarse y huir del domicilio.

En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá pagar al otro hombre 2.000 euros por las lesiones sufridas y las secuelas registradas.

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