El de enero está siendo un mes especialmente trágico en la provincia de Castellón por lo que se refiere a los accidentes mortales y este fin de semana ha venido a engrosar la triste estadística de fallecimientos en siniestros de circulación, con dos muertos en sendos sucesos, en Vall d’Alba y Catí, de los que han sido víctimas un joven de 28 años y una persona de 70.

El primero de los accidentes se produjo ayer sábado por la tarde en el término municipal de Vall d'Alba. Una persona que circulaba con un vehículo de motocross, por razones que no han trascendido, sufrió una caída que le provocó la muerte. Fue a las 17.00 horas en el kilómetro 4,200 de CV-162.

Menos de 24 horas después, sobre las 10.40 horas, se activaba otra alerta por un accidente de tráfico en Catí. En este caso, la llamaba confirmaba que un vehículo se había salido de la vía en la CV-128, en el kilómetro 5,500. En el interior del coche viajaban cuatro personas, de las cuales tres han resultado heridas leves. Una cuarta, una persona de 70 años, ha fallecido. En primera instancia se solicitó la intervención de efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón por posibles atrapados, aunque finalmente no ha sido así. Los profesionales movilizados, como han confirmado desde el SIAB, han prestado su ayuda a los medios sanitarios para atender a los heridos. A su vez, han anulado la batería del vehículo y, como suele ser habitual en estos casos, han limpiado la calzada para dejarla libre de obstáculos que pudieran convertirse en un riesgo para la circulación. Ha sido el médico del SAMU el que ha certificado la muerte de la víctima.

El año empezó con malas noticias para las carreteras de la provincia. El día 4 de enero, el conductor de un turismo, vecino de València, falleció en Torreblanca tras colisionar con un camión en la CV-13. Apenas una semana después, el conductor de una furgoneta —de 32 años y vecino de Málaga— murió como consecuencia del violento impacto de su vehículo con otro camión, fue en el término de Castelló.