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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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el juicio se suspendió ayer en la audiencia

En búsqueda y captura una madre acusada de malos tratos y abusos en Castellón

La policía no logra localizar a la mujer, para quien el fiscal pide 30 años de prisión

Imagen del padre de los menores, sentado este lunes en el banquillo.

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón puso ayer en búsqueda y captura a una mujer, acusada de maltratar y enviar a comprar droga a sus cinco hijos menores de edad, además de propiciar los abusos sexuales a una de las víctimas. El juicio que debía iniciarse ayer y prolongarse durante tres jornadas debía sentar en el banquillo a la fugitiva y a su marido, quien sí compareció al estar en prisión provisional. Sin embargo, como informó ayer el tribunal, ni la Policía Local de Burriana, ni la de Almassora ni la de Vinaròs han podido dar con la procesada para notificarle la citación a la vista oral. 

Así pues, el juicio quedó ayer suspendido sine die hasta que pueda localizarse a la acusada, pues el mismo no puede celebrarse en ausencia de la mujer.

Además de la progenitora, faltaron también hasta cuatro testigos que estaban citados para declarar en el juicio --uno de ellos se encuentra interno en una residencia de Ávila y no está aconsejado su traslado para declarar--.

Según sostiene la Fiscalía en su escrito de acusación provisional, los dos procesados tuvieron varios hijos durante su periodo de convivencia conyugal, habiendo vivido la familia en Almassora y el Grau.

Ambos progenitores estuvieron en prisión en periodos alternos desde el nacimiento de los hijos, aunque fue el padre el más ausente por este motivo. 

Debido a sus ingresos en la cárcel, no afrontaron el menor cuidado de sus hijos, incumpliendo de forma grave y reiterada los deberes inherentes a la patria potestad, por lo que tras los intentos fallidos de intervención por parte de los Servicios Sociales, se declaró en el 2009 a los menores de diez, nueve, siete, cuatro y dos años en situación legal de desamparo, asumiendo la Dirección Territorial de Castellón la tutela. 

Las sospechas de lo ocurrido comenzaron en el ámbito escolar, en el curso 2006/2007, debido al alarmante comportamiento de una de las niñas, quien ya con siete años comenzó a exteriorizar comportamientos sexuales de forma generalizada. Además, en el 2009 la familia se marchó a Tarragona, permaneciendo los menores tres meses en absentismo escolar. Tiempo después, cuando regresaron al centro, lo hacían sucios, sin almuerzo, desaliñados, con falta de higiene personal y aspecto triste y cansado.

Asimismo, una de las víctimas asumía tareas impropias para su edad, tales como responsabilizarse de sus hermanos o la realización de tareas de casa para las que no tenía edad ni capacidad de asumir. Según mantiene el Ministerio Fiscal, existían hacia los menores tratamientos de tipo vejatorio, inflingiendo en los niños malos tratos psicológicos y físicos.

Los procesados eran, según el mismos escrito provisional, consumidores de cocaína y heroína, con consumo diario. De hecho, los hijos de mayor edad se ocupaban de comprar droga para sus padres, habiéndola incluso probado.

Golpes con palos

Los niños recibían golpes con palos y cinturones, así como tirones de pelo. Asimismo, la niña de diez años sufrió, presuntamente, agresiones sexuales por parte de un familiar y de una de las parejas de la madre, sin que la misma lo impidiera ni actuara al respecto.

Los menores presentan una gran interferencia en su salud mental y en el desarrollo de su personalidad, como serios problemas de relación y conducta que vienen precisando de una atención terapéutica continuada. El fiscal pide la condena con agravante de parentesco.

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