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Tribunales

"Nos pidieron 30.000 euros y amenazaron con tirarnos por un barranco"

Una pareja de ancianos narra en el juicio el violento atraco con cuchillos y pistolas eléctricas sufrido en su domicilio de Mallorca en 2016

Los tres acusados, durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Palma.

Una pareja de ancianos relató el lunes en el juicio cómo dos atracadores, encapuchados y armados con un cuchillo y una pistola eléctrica, les agredieron, amenazaron y secuestraron durante un violento asalto en Artà (Mallorca) en 2016. "Nos pidieron 30.000 euros y nos decían que nos cortarían un dedo. Que nos iban a meter en un coche y nos tirarían por un barranco", declararon las víctimas durante el juicio a tres acusados de participar en el robo. Los intrusos encerraron a la mujer en el maletero de un coche mientras llevaban al hombre a un cajero. Consiguieron hacerse con casi 6.000 euros en efectivo y joyas valoradas en 11.800, así como un coche de alta gama al que acabaron prendiendo fuego.

Los tres procesados se enfrentan a sendas peticiones de la fiscalía de 15 años de prisión por delitos de robo con violencia, detención ilegal y lesiones. Dos de ellos están considerados los autores materiales del atraco, mientras el tercero habría facilitado información sobre las víctimas, a las que conocía a través de su exmujer. Todos se negaron a responder al fiscal y utilizaron las preguntas de sus abogados para desvincularse por completo del robo y alegar que en aquella época tenían problemas con las drogas, en busca de un atenuante en caso de condena.

Los dos perjudicados contaron que en la noche del 9 de diciembre de 2016 regresaron a su domicilio a las afueras de Artà, tras cenar con unos amigos. "Vimos que había luces encendidas en la casa y pensamos que habían entrado a robar. En la parte baja vimos la luz de una linterna y yo me fui para el coche", contó la mujer. "Uno de ellos, que llevaba pasamontañas, me sacó del coche violentamente. Me hicieron arrodillarme al lado de mi marido y nos dijeron que sabían que teníamos dinero, porque venían mandados por un señor que nos conocía", relató esta víctima. Su marido explicó que recibió dos descargas eléctricas en la frente por parte de uno de los atracadores. Los delincuentes les llevaron entonces hasta la caja fuerte, que habían encontrado detrás de un cuadro. "Nos pidieron 30.000 euros. Decían que nos cortarían un dedo, que nos meterían en el coche y lo tirarían por un barranco", recordaron. En la caja de caudales había algunas joyas, pero los ladrones no se dieron por satisfechos. Entonces metieron a la mujer en el maletero de un coche, donde la dejaron encerrada, y se llevaron al hombre en otro vehículo hasta Sant Llorenç, amenazado en todo momento con un cuchillo.

"Me pidió que sacara 6.000 euros y me obligó a darle el PIN. Consiguió sacar unos 600 euros y volvimos a la finca", narró el hombre. Para entonces, su mujer había logrado ya salir del vehículo en el que estaba encerrada tras desbloquear los asientos traseros y había ido a pedir ayuda a la Guardia Civil.

"Fue una noche para olvidar. Pasamos muchísimo miedo, no sabíamos si nos harían daño», afirmaron los ancianos. Desde entonces, no han podido volver a vivir en la finca donde ocurrieron los hechos y se han mudado a otra localidad". El juicio continúa hoy con la declaración de los guardias civiles que investigaron el caso.

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