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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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sucedió en febrero del 2020

Ratifican 5 años por apuñalar a su ‘ex’ frente al colegio de su hijo en Castelló

Intentó matar a la madre tras pedir esta la suspensión de las visitas por miedo

Un furgón de detenidos de la Policía Nacional entra en la Ciudad de la Justicia. GABRIEL BOIA

El vecino de Castelló que apuñaló a su exmujer a las puertas del colegio de su hijo menor en febrero del 2020 cumplirá finalmente cinco años de prisión por asesinato en grado de tentativa. Así lo ha decidido el Tribunal Supremo, que ha desestimado el recurso interpuesto por la defensa frente a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat, que a su vez confirmó la pena impuesta por la Audiencia de Castellón.

Al hombre se le aplica la circunstancia agravante de parentesco y la atenuante de alteración psíquica. El penado no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima durante 15 años y la Sala le impone, además, la privación de la patria potestad del menor.

Condenado y víctima se divorciaron en octubre de 2013. El convenio regulador le atribuía a la madre la guarda y custodia del hijo y establecía los tiempos que el niño podía pasar con su padre, generalmente en fines de semana y algunas tardes. Sin embargo, en enero de 2020, la madre interpuso una demanda para suspender el régimen de visitas del que disfrutaba el padre, ante el deterioro que detectó en este, que se comportaba de forma extraña.

Según recoge la sentencia, el niño presentaba carencias alimenticias y de higiene personal.

Según recoge el relato de hechos probados de la sentencia, esa decisión causó una gran contrariedad al acusado, que decidió quitarle la vida a su expareja para vengarse de ella.

Así, el 12 de febrero de 2020, acudió a la puerta del colegio de su hijo y, tras ver a la víctima, gritó su nombre. Cuando la mujer se acercó, le dio un papel con la intención de distraerla y la atacó por sorpresa con un cuchillo que le clavó dos veces en la espalda y otra en el abdomen.

Las puñaladas atravesaron el abrigo y la camisa de la perjudicada hasta que la hoja del arma se dobló. Aun así, le provocaron una herida superficial en la espalda, de la que la mujer tardó cinco días en curar y que le dejó como secuela una pequeña cicatriz. Tras el ataque, varios padres que también esperaban a sus hijos retuvieron al agresor hasta que llegó la policía. Entre ellos, había un guardia civil fuera de servicio y un estibador de PortCastelló.

Una enfermedad mental

La resolución judicial refleja que el condenado tenía diagnosticada una enfermedad mental, que se había visto agravada con el consumo de fármacos y sustancias psicotrópicas y había incluido varios intentos de suicidio.

Cuando atacó a la mujer frente al colegio le dijo «te has pasado» e iba a entregarle una carta en la que la acusaba de ser la «Inquisición» y le decía que estaba «o conmigo o contra mí».

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