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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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LOS VECINOS SE AGRUPAN PARA APOYARSE E INFORMARSE

Alarma entre los dueños de masets en Vila-real por los continuos robos

Vecinos aseguran que desde mayo del 2021 se han producido un centenar de asaltos o intentos frustrados

Las dos primeras imágenes son de los robos perpetrados el 20 de mayo. A la izquierda, destrozos de un robo en febrero MEDITERRÁNEO

La impotencia y la inevitable sensación de inseguridad permanente ha llevado a los vecinos de una amplia zona de masets en Vila-real a organizarse para informarse y apoyarse mutuamente, como consecuencia de los robos y tentativas de asalto que vienen sufriendo desde hace un tiempo. 

Los últimos, de los que se tenga constancia, son dos que se denunciaron el 20 de mayo. Según los vecinos, han respondido al mismo modus operandi al que, a fuerza de repetición, han llegado a acostumbrarse. «Utilizan lo que debe ser un gato hidráulico para abrir las ventanas, o hacen agujeros en el vallado para entrar», explica el presidente de la AAVV Bassa del Poble, Román Eixea.

Prefieren no hablar de oleada de robos, pero lo cierto es que Eixea asegura que en cuestión de un año, en la zona pueden haberse producido sobre un centenar de incidentes, muchos denunciados y otros, al quedar en tentativa, solo comunicados entre los vecinos.

Los afectados son conscientes de que tener vigilada una zona residencial tan amplia como la que caracteriza a Vila-real, es complicado, pero a su vez, creen que hay que tomar medidas para acabar con la impunidad de quienes perpetran estos asaltos, pues otra de las coincidencias de estos sucesos es que «no los pillan».

Sufren cinco robos

Una vecina de la zona de San Fermín contó ayer a Mediterráneo que en una temporada «nos han robado en el maset cinco veces». Y siempre han empleado el mismo sistema: arrancan las rejas de las ventanas, «a pesar de que tenemos alarmas y vallado». Entran, rompen y salen llevándose consigo todo tipo de artículos. La clave está en hacerlo con rapidez.

Entre las medidas que han tomado los afectados está la apertura de un grupo de mensajería en el que, hasta ayer, había 136 miembros. Según Eixea, lo crearon para estar conectados e informarse sobre alertas, movimientos extraños en la zona o robos consumados. «Lamentablemente es un grupo muy activo», asegura, «casi todas las semanas pasa algo». Incide en que «los avisos a la policía son continuos».

Hay quien, ante la indefensión, cuando escucha sonidos extraños o sospechosos, hace ruidos fuertes para persuadir, lo que sea para que los amigos de lo ajeno les dejen vivir en paz de una vez. 

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