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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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juicio con jurado por el presunto homicidio a un menor

La defensa del acusado del suicidio del menor de Vila-real intenta invalidar la prueba principal

Los peritos de las partes exponen si el móvil del menor pudo ser manipulado

El acusado, que es vecino de Moncofa, se enfrenta a 12 años de cárcel. GABRIEL UTIEL BLANCO

El juicio con jurado en la Audiencia Provincial de Castellón contra el acusado de, presuntamente, acosar, hostigar y amenazar a un menor de Vila-real hasta provocar que se quitara la vida hace seis años está llegando a su final. Será el lunes cuando las partes expondrán sus conclusiones y el jurado empezará a deliberar para dar su veredicto. Sobre la mesa está la petición del Ministerio Público de 12 años de cárcel contra V. P., de 62 años, por un delito de homicidio.

En la primera parte de la sesión del viernes testificaron dos expertos en cuestiones informáticas y móviles para abordar la autenticidad y posible manipulación de la principal prueba incriminatoria contra el acusado, es decir, la conversación de WhatsApp encontrada en el móvil del menor fallecido en la que el acusado presuntamente le acosó, hostigó y amedrentó hasta tal límite que le incitó al suicidio. Durante su declaración en el primer día de juicio, el procesado negó que fuera el autor, aunque esta conversación se produjo desde su teléfono móvil, además una trabajadora social y una psicóloga que lo entrevistaron, tras su detención, han declarado que el acusado reconoció que esos mensajes eran suyos.

Mensajes en cuestión

En la calificación del Ministerio Fiscal se recoge que el adolescente llegó a recibir más de un centenar de mensajes del procesado en solo siete horas, con ánimo de amedrentarlo. «Tengo toda la conversación en el móvil y lo voy a publicar con tu número», «saltarás de alegría cuando todo esto salga a la luz» o «cuando se hace esto es para follar, así que atente a las consecuencias».

Sin duda, el perito informático aportado por la defensa intentó cuestionar la cadena de custodia del teléfono móvil y la actuación policial sobre el vaciado del contenido, asegurando que hubo alteración de los datos mientras que el perito de la acusación insistió en que una modificación de los datos, por ejemplo, que el móvil recibiera una foto o mensaje una vez este estaba fallecido no supone una modificación del contenido ni supone una manipulación.

A puerta cerrada

Esta parte fue meramente técnica y suscitó hasta cinco preguntas por parte de los miembros del jurado. Además, hubo momentos de tensión entre los letrados de las partes. A continuación, a petición de la acusación particular para preservar la intimidad del joven fallecido, el juez acordó que el visionado de pruebas y la lectura de textos fuera a puerta cerrada.

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