Los agentes de la Policía Local de un municipio de la provincia de Castellón no se lo pensaron dos veces para 'reventar' la ventanilla de un automóvil aparcado en el estacionamiento de un supermercado. La drástica determinación de los policías estaba más que justificada. Esta es la historia.

Sucedió el pasado martes en Vinaròs, en el parking de una cadena de supermercados y a una hora en la que el calor todavía aprieta de lo lindo en plena ola de altas temperaturas: las seis y cuarto de la tarde. Los efectivos de la Policía Local de la localidad costera del Baix Maestrat se encontraron allí con una escena dantesca que requería una rápida actuación.

Dentro de un coche estacionado a pleno sol y con el termómetro marcando 31 grados en el exterior se encontraba un perro, al que sus dueños, una pareja joven, dejaron 'olvidado' para hacer unas compras en el establecimiento. No tuvieron el 'detalle' de no subir del todo las ventanillas. El perro, literalmente, se estaba ahogando de calor.

El perro, captado por los agentes dentro del vehículo

"El perro estaba muy nervioso, pateaba una botella de agua cerrada y raspaba el suelo del vehículo", apunta la nota hecha pública por la Policía Local de Vinaròs, cuyos efectivos, después de más de 20 minutos de búsqueda infructuosa de los dueños del animal, no tuvieron más remedio que romper una de las ventanillas del coche para poder abrir la puerta y liberar al can de ese 'infierno'.

Los policías se vieron obligados a romper la ventanilla del coche

"Le dimos agua, lo bañamos y lo pusimos a la sombra", relatan los agentes encargados de salvar la vida al perro, cuyos propietarios aparecieron un cuarto de hora más tarde de la liberación del animal, el momento de ser informados del destrozo en su coche, del que se tendrán que hacer cargo, y de la apertura de un expediente sancionador por una imprudencia que no quedará impune.