El incendio declarado en la tarde del lunes en la localidad de Bejís suma nuevos efectivos para tratar de controlar unas llamas que avanzan en una zona de difícil acceso. Según ha indicado la Agència Valenciana de Seguretat i resposta a les Emergències, se ha solicitado la actuación de la Unidad Militar de Emergencias, que también estuvo en el incendio de les Useres, cuya evolución para las próximas horas es más favorable. Según indican desde el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, "la dificultad de acceso a muchas zonas está complicando los trabajos del dispositivo movilizado" entre el consorcio y el operativo de emergencias de la Generalitat.

El fuego fue detectado sobre las 15.45 horas de la tarde del lunes, en la parte alta de una loma del término municipal. La velocidad del viento y las complicaciones del terreno han acelerado las llamas, hasta el punto de tener que evacuar a personas situadas en las inmediaciones. Entre ellas, unas 60 situadas las aldeas de Arteas de Arriba y Arteas de Abajo. También se desalojó la masía de Ríos de Arriba, aunque la movilización más importante fue en el cámping Los Clóticos.

La alcaldesa de Bejís, María José Madrid, explica que el cámping "estaba lleno, al ser este uno de los días de mayor afluencia de visitantes de todo el año". Algo que corrobora la responsable de este establecimiento, Yolanda Adrián, que calcula que unas 200 personas han sido las desalojadas. La mayor parte ha podido regresar a sus lugares de origen, ya que en su mayoría eran de la propia Comunitat, "aunque hay algunas familias que viven más lejos, y se les ha habilitado un espacio en la localidad de Teresa para que puedan pasar la noche", apunta la alcaldesa.

Última actualización

El fuego sigue descontrolado a estas horas, y según informa AEMET, las previsiones meteorológicas que se esperan para la jornada de hoy no son nada esperanzadoras de cara a los trabajos de extinción del fuego. Desde Bomberos de la Diputación de Castellón han aportado los datos actualizados, que muestra el alcance de las llamas, con 670 hectáreas calcinadas y un perímetro de 20 kilómetros. Desde el Puesto de Mando Avanzado, los bomberos dirigen un dispositivo de extinción que incluye 230 personas entre bomberos de Diputación, bomberos forestales de GVA-Sgise, y Unidad Militar de Emergencias.

La zona donde se ha producido el incendio tiene una orografía muy complicada y embarrancada, y presenta una especial dificultad para los accesos de los medios terrestres, por lo que hoy será fundamental la combinación de estos con las descargas de los medios aéreos.

Se mantienen desalojadas las aldeas de Arteas de Abajo, Arteas de Arriba y los Cloticos, debido a la proximidad al incendio. Esta decisión se tomó en la tarde del domingo, ante el riesgo que entrañaba para las cerca de 250 personas que había en esas áreas más próximas a la masa forestal afectada.

Puesto de mando

El puesto de mando avanzado del incendio se ha situado en las inmediaciones de la piscina, desde donde se controlan las operaciones de los diferentes equipos desplazados hasta la zona. Entre ellos, 7 medios aéreos de Generalitat, 8 unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat, 2 de ellas helitransportadas, 6 autobombas, más 5 dotaciones, 4 mandos y 1 camión de los Bomberos de la Diputación de Castellón. A ello se suman los efectivos que acudirán desde Bétera de la Unidad Militar de Emergencias. Por el momento se desconoce el número de hectáreas calcinadas, y se está pendiente de la evolución del martes para ver si hay posibilidad de controlarlo en el menor tiempo posible.

Hipótesis

En cuanto a las posibles causas del fuego, la alcaldesa señala que pudo haber sido el efecto de un rayo caído en una tormenta seca ocurrida en el fin de semana. "Puede tener una latencia de hasta 72 horas", apunta. El incendio deja una impactante columna de humo, y ha causado una enorme preocupación entre los habitantes de los municipios cercanos, justo en un fin de semana negro para la provincia, en medio de una fuerte ola de calor y tras sufrir el domingo el incendio en les Useres, que según las primeras estimaciones de las autoridades ha quemado unas 800 hectáreas.

Por otro lado, tanto en les Useres como en Bejís se han detectado una serie de detonaciones a medida que avanzaban las llamas por los terrenos forestales. Un fenómeno que puede deberse a la presencia de proyectiles durante la Guerra Civil. Algo que, indican desde las labores de extinción, es relativamente habitual en este tipo de situaciones.