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SUSTO DE MADRUGADA

Revientan dos farmacias de Castellón y pillan a una empleada dentro, pero se van sin el botín

Una dependienta, que estaba descansando durante la guardia, logra escapar por una puerta lateral

Los ladrones tienen que abandonar el cajero blindado tras haberlo arrancado porque no les cabía en el coche

Imagen del cristal fracturado en la farmacia Amalia Finestres de Almassora.

Imagen del cristal fracturado en la farmacia Amalia Finestres de Almassora. / MEDITERRÁNEO

CASTELLÓN

Dos farmacias de Almassora han sido objetivo de los ladrones. Ambos casos se registraron recientemente. Primero en la farmacia Piquer de la avenida Castellón. Los asaltantes, viendo que la puerta principal del establecimiento tenía una importante persiana de seguridad que dificultaba el acceso, forzaron una puerta contigua que creyeron estaba conectada también con el dispensario. Sin emabrgo, tras reventar la cerradura, descubrieron que daba acceso a unas escaleras independientes, por lo que huyeron del lugar.

Imagen de los daños en la puerta forzada en la farmacia Piquer.

Imagen de los daños en la puerta forzada en la farmacia Piquer. / MEDITERRÁNEO

Fachada de la farmacia Piquer de Almassora.

Fachada de la farmacia Piquer de Almassora. / MEDITERRÁNEO

Posteriormente, fue la farmacia Amalia Finestres, en la calle Santa Quiteria, la asaltada. Se da la circunstancia de que la misma estaba, además, de guardia, como indicaba el letrero luminoso. Los intrusos fracturaron la cristalera con mazas, provocando un gran estruendo y se colaron en el interior por el boquete abierto. Una dependienta, que descansaba en un cuarto con una cama, escuchó los ruidos y, temiendo por su integridad, buscó la manera de salir del local. Según ha podido saber este diario, la trabajadora logró escapar por una pequeña puerta que el establecimiento tiene en la parte lateral, que da a la calle Dos de mayo.

Así, la dependienta se marchó del lugar antes de tener que enfrentarse a los asaltantes y salió ilesa del robo con fuerza.

Los ladrones fueron directamente el cajero de pagos que tiene la farmacia, a través de la cual son los clientes quienes directamente introducen los billetes y reciben el cambio correspondiente.

Los intrusos arrancaron la máquina y se la llevaron del dispensario, sin apoderarse de ninguno de los otros productos de valor expuestos en las estanterias. Sin embargo, cuando intentaron meterla en el coche en el que planeaban huir, vieron que la caja no cabía. Tras darle numerosos golpes --que provocaron todavía un escándalo mayor y alertaron a los vecinos--, acabaron marchándose con las manos vacías por miedo a ser detenidos. Y es que varios vecinos, que inicialmente creían que los golpes correspondían a la labor del camión de la basura, llamaron a la policía, avisando de que la farmacia estaba de guardia y de que había alguien en el interior.

Otro robo con un cuchillo semanas atrás

Se da la circunstancia de que semanas atrás la farmacia Amalia Finestres ya había sufrido un intento de robo cuando un asaltante con un cuchillo amenazó a dos empleados e intentó llevarse el bolso de una clienta. Finalmente, un trabajador se encaró a él, provocando su huida y posterior detención. Esta misma semana los dos dependientes tuvieron que declarar en el juzgado, por cuanto el ladrón al salir a la calle se quitó el pasamontañas que llevaba puesto y fue identificado.

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