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Asaltan una joyería de Xàbia y atacan a su dueña de 77 años: "Me han destrozado; me han robado el trabajo de toda una vida"

Los delincuentes llevaban pelucas y barbas postizas y tiraron al suelo e inmovilizaron a la joyera mientras desvalijaban la caja fuerte y se llevaban un botín de casi medio millón de euros

"Uno de ellos me puso la rodilla encima y me apretaba la garganta; no me quito de la cabeza la imagen de los tres pasando por encima de mí"

Manoli Antolinos, de 77 años, esta mañana en su joyería de Xàbia.

Manoli Antolinos, de 77 años, esta mañana en su joyería de Xàbia. / A. P. F.

Alfons Padilla

"Estoy destrozada, hecha pedazos. Me han robado toda mi vida. Se han llevado más de 40 años de trabajo". Manoli Antolinos, de 77 años, se ha dejado la piel para sacar adelante la joyería "Antolinos", que abrió en Xàbia en 1982. Su establecimiento ha sufrido en todos esos años 59 robos. Pero ninguno ha sido tan terrible como el del pasado miércoles. Manoli vio como en un par de minutos unos desalmados saqueaban el trabajo de toda su vida.

"Estoy como si me hubieran dado una paliza. No puedo dormir. No me quito de la cabeza la imagen de los ladrones pasando por encima de mí", relata, conmocionada, esta mujer que no para de recibir mensajes de cariño de sus vecinos del núcleo del Puerto de Xàbia, que es donde está la joyería, un negocio que forma parte de la historia comercial del municipio.

Fue el pasado miércoles, sobre las 18.30 horas, cuando un hombre que llevaba una peluca entró en la joyería. Manoli estaba limpiando las vitrinas. Tenía abierto el cuarto que es la caja fuerte. Esta veterana comerciante tuvo una mala suerte tremenda. La puerta de la joyería no había llegado a cerrarse. Una pequeña cuña lo había impedido. Los clientes tienen que tocar el timbre y Manoli les abre desde dentro. Pero, esta vez, a los ladrones les bastó con empujar la puerta. Entró el primero y se abalanzó "como una fiera" sobre Manoli. La tiró al suelo detrás del mostrador. Le puso una rodilla encima y con las manos (llevaba guantes) la cogió del cuello y le tapó la boca y los ojos. "Casi me ahoga. Fue horrible".

Tras este primer caco, entraron otros dos. Había uno más, pero se cerró la puerta y no pudo acceder. Estos dos entraron en el cuarto de la caja fuerte. La desvalijaron. Metieron en dos grandes bolsas todo lo que había de más valor. Fue un robo relámpago, perpetrado en apenas un par de minutos. Se llevaron joyas de oro y anillos y collares de perlas. "También me robaron joyas personales y tres relojes de oro. Tienen para mí mucho valor sentimental. Se llevaron más de cien sortijas, pulseras, pendientes... lo más valioso que tenía en la tienda. Me han robado un dineral".

Manoli aclara que el botín que se llevaron los cacos roza el medio millón de euros. Llenaron a rebosar dos grandes bolsas. En las imágenes de las cámaras de seguridad, se les ve saliendo a escape cargados con las repletas bolsas.

La joyera quedó tirada en el suelo, dolorida y angustiadísima. Se incorporó y salió a la calle a pedir socorro. En seguida llegaron los primeros vecinos, así como las patrullas de la Guardia Civil y la Policía Local. También acudió una ambulancia. Los sanitarios la atendieron y la trasladaron al hospital de Dénia. Hoy martes, seis días después, Manoli todavía tiene secuelas físicas. Está maltrecha. Y, sobre todo, está rota emocionalmente.

"Eran los ahorros de mi jubilación"

Esta comerciante tenía ya previsto jubilarse tras toda una vida de trabajar, toda una vida de levantar cada mañana la persiana de su negocio. Se lo ha ganado. Su idea era poner en liquidación la joyería e ir vendiendo, poco a poco, los relojes y joyas. Lo que se han llevado los ladrones era lo más valioso, "los ahorros de mi jubilación".

La Guardia Civil ya ha examinado las grabaciones. Los ladrones llevaban las caras tapadas. En las imágenes, se intuye que, además de pelucas, se taparon con barbas postizas. Uno de ellos llevaba un gorro calado hasta los ojos.

Manoli afirma que el día anterior ya le resultó sospechoso que dos jóvenes entraran en la joyería y le pidieran que les mostrara las joyas más caras que guardaba en la caja fuerte. Le dijeron que ellos poseían oro y que querían cambiarlo por joyas. Le hicieron sacar sortijas y pulseras. Y luego solo compraron un reloj Casio de 23 euros. Le aseguraron que al día siguiente volverían a adquirir caras alhajas. La descripción de estos sospechosos puede ser clave para que la Guardia Civil dé con los ladrones.

No obstante, esta mujer de 77 años ha perdido la esperanza de recuperar las joyas. "Ahora mismo estoy destrozada. No puedo olvidar ni un segundo lo que pasó. Es una pesadilla".

Manoli Antolinos sí afirma que la solidaridad de sus vecinos ha sido extraordinaria. No para de recibir mensajes de cariño y apoyo. Sus vecinos se acercan a darle ánimos, a ofrecerse para ayudarla en todo lo que necesite.

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