Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

"Oh, Dios mío, oh Dios mío". El surrealista game winner del Amics Castelló: ¡canasta en propia para ganar el partido!

El conjunto de José Luis Pichel logró la victoria ante el Sol Girones Bisbal en la prórroga con una jugada insólita

Vídeo | La increíble canasta ganadora del Amics Castelló... ¡en propia!

LaLiga TV

Castellón

Hay desenlaces y finales de partidos emocionantes, pero el del Amics Castelló sobrepasó incluso lo surrealista. El equipo de José Luis Pichel logró la victoria por 81-83 ante el Sol Girones Bisbal en una prórroga de infarto. Un triunfo clave en el reto de regresar a Primera FEB (la segunda categoría del baloncesto español).

Un partido que ya es historia y que dejó una imagen que se ha hecho viral en el baloncesto nacional... con una canasta en la propia canasta sobre la bocina que permitió al Amics ganar el partido.

Así fue la increíble secuencia

Restaban 11 segundos y el equipo castellonense tenía preparada una jugada de pizarra para intentar llevarse el partido. El base Roger Fabregat, autor de un auténtico partidazo, recibió el balón y asumió la responsabilidad en el momento decisivo. Con temple y determinación, armó el ataque del Amics y esperó el instante exacto para iniciar la acción.

Cuando el reloj marcaba ya solo cinco segundos, penetró hacia canasta y, al ver la ayuda del pívot rival, optó por doblar la pelota hacia Pedro García. Sin embargo, el pase fue malo, un jugador rival logró interceptarlo y parecía que la acción se desvanecía. Pero entonces apareció el giro más inesperado: Pedro García llegó a rozar el balón, la pelota hizo un extraño, golpeó en Mikhail Mikhailov, el mejor de los locales con 21 puntos, y salió despedida directa hacia el aro.

Vídeo | La increíble canasta ganadora del Amics Castelló, 'en propia puerta'

Vídeo | La increíble canasta ganadora del Amics Castelló, 'en propia puerta' / LALIGA +

La escena fue tan increíble como inverosímil. El jugador rival no podía creérselo y se llevó las manos a la cabeza nada más ver cómo aquel rechace acababa dentro de la canasta. En el otro lado, los jugadores del Amics tampoco daban crédito a lo que acababa de suceder, aunque apenas tardaron un instante en desatar la euforia y celebrarlo con los brazos en alto sobre la pista.

La locura también se apoderó de la retransmisión, con un narrador completamente superado por lo que estaba viendo: “Oh, Dios mío, oh Dios mío”. De este modo, entre el desconcierto, la incredulidad y la explosión final de alegría, el Amics Castelló selló una victoria épica y firmó una canasta absolutamente inolvidable, de esas que quedan para el recuerdo durante mucho tiempo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents