Genética
La genética explica casi la mitad de la esperanza de vida humana, según un estudio científico
El análisis de datos de poblaciones del norte de Europa muestra que la genética juega un papel crucial en la longevidad, abriendo la puerta a la investigación de terapias y biomarcadores que modulen el envejecimiento

La mitad de nuestra longevidad está escrita en los genes. / Crédito: julien Tromeur en Unsplash.
Redacción T21
La genética desempeña un papel mucho más relevante en la longevidad humana de lo que indicaban las estimaciones clásicas. Los investigadores creen que los factores hereditarios explican cerca de la mitad de las variaciones en la esperanza de vida, una vez descontadas las muertes por causas externas al envejecimiento.
Un trabajo científico publicado en la revista Science atribuye alrededor del 50 % de las variaciones en la longevidad a factores genéticos. Según los hallazgos, concretados por investigadores del Instituto Weizmann, en Israel, la genética tiene un peso en la esperanza de vida que constituye el doble o más de lo que se creía anteriormente.
Replantear la longevidad humana: ¿cuál es el verdadero peso de los genes?
Los datos obligan a un replanteamiento sobre cuánto puede explicar la biología heredada en la longevidad, frente a las condiciones de vida y el azar. De acuerdo a una nota de prensa, las estimaciones anteriores de heredabilidad de la longevidad subestimaban la contribución genética, porque no separaban las muertes por causas externas, como accidentes, infecciones o desastres, de la "mortalidad intrínseca" ligada al envejecimiento biológico.
Aplicando un modelo matemático que filtra ese ruido o sesgo previo, y analizando datos de cohortes de gemelos y hermanos de Suecia, Dinamarca y Estados Unidos, los autores obtuvieron una heredabilidad de la esperanza de vida cercana al 50 %. Esa corrección metodológica explicaría por qué trabajos previos informaban cifras mucho menores, entre aproximadamente 6 % y 25 %: al mezclar causas de muerte que poco tienen que ver con el proceso de envejecimiento, la señal genética quedaba diluida.
Un cambio de perspectiva en torno a la esperanza de vida
Si casi la mitad de la variación en la longevidad es explicable por genética, la búsqueda de variantes y mecanismos genéticos podría acelerar el descubrimiento de terapias y biomarcadores que modulen el envejecimiento y la resistencia a enfermedades relacionadas con la edad.
Referencia
Heritability of intrinsic human life span is about 50% when confounding factors are addressed. Ben Shenhar et al. Science (2026). DOI:https://doi.org/10.1126/science.adz1187
No obstante, los investigadores subrayan que el análisis se basa en registros históricos y contemporáneos de poblaciones del norte de Europa, lo cual excluye a regiones con perfiles de riesgo, enfermedades y condiciones sociales muy distintas. Además, el peso de la genética no implica determinismo: la otra mitad de la variación, incluyendo ambiente, estilo de vida, acceso a la salud y azar, sigue siendo crítica para la salud individual.
En resumen, el estudio ofrece un cambio de perspectiva: los genes no explican en su totalidad la esperanza de vida, pero tampoco son un actor menor en el terreno de la longevidad humana. La investigación abre nuevas preguntas sobre qué variantes genéticas concretas explican esa mitad heredable y cómo interactúan con el ambiente.
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