Peñíscola, la capital turística de la provincia de Castellón es uno de los destinos de referencia para las familias españolas, no solo por sus atractivos naturales y la seguridad de sus playas, sino también por la especialización de la oferta orientada al público familiar. 

Paisajes, patrimonio y oferta de actividades se unen en Peñíscola.

Patrimonio histórico

El patrimonio histórico y monumental es uno de los grandes atractivos del destino, el Castillo del Papa Luna y la ciudadela amurallada son de gran valor arquitectónico y pueden visitarse de una forma amena y atractiva para los peques, gracias a las rutas preparadas especialmente para ellos. El pirata Mar o el caballero Roque acompañan en esta aventura a las familias para que todos, niños y adultos, disfruten de una experiencia única. Además, este año se han estrenado las visitas teatralizadas marineras, una experiencia inolvidable por la Peñíscola más mediterránea, de la mano de unos experimentados y divertidos piratas

Peñíscola, un casco antiguo con historia

Naturaleza y playas

Los espacios naturales, tanto en el litoral como en el interior del Parque Natural de la Sierra de Irta ofrecen un sinfín de posibilidades para las familias que disfrutan de la naturaleza. La seguridad de las playas urbanas, su arena fina y dorada, y la cantidad de actividades de ocio y náutica que ofrecen son, sin duda, una propuesta interesante para disfrutarlas en familia.

Cabe destacar demás, que las aguas cálidas en verano y otoño se reparten entre playas y calas. Al norte cuenta con una extensa playa de fina arena, con casi siete kilómetros de longitud, y al sur con un enorme arenal de más de medio millón de metros cuadrados y hermosas calas flanqueadas por abruptos acantilados, con 12 kilómetros de costa virgen

Peñíscola, playas infinitas

Oferta hostelera y gastronómica

La agenda de actividades que programadas, así como la cantidad de ventajas que ofrecen los establecimientos de alojamiento y restauración local, orientados y adaptados a las necesidades de este segmento, hacen de Peñíscola un destino ideal para las vacaciones con hijos, opción que eligen decenas de miles de familias españolas, cuyo índice de repetición y fidelidad al destino supera el 70%. 

Peñíscola ofrece una gran variedad de alojamientos y una rica gastronomía.

Escenario de cine

Peñíscola es, además, un plató natural que ha acogido grandes producciones audiovisuales. Su inconfundible silueta tallada en piedra que se eleva como una casi isla sobre el agua, la han llevado a formar parte de una de las agrupaciones de municipios más selectivas y exclusivas a nivel nacional, la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España.

El Cid, de Charlton Heston, y Berlanga en el siglo pasado, llevaron la belleza y singularidad de las playas y el casco histórico de Peñíscola a la gran pantalla, dos hitos que reforzaron la elección de Peñíscola como ciudad plató por muchos otros directores durante las décadas setenta y ochenta.

Peñíscola, un destino de cine

En los últimos años, las cámaras de cine y televisión han vuelto a enamorarse de la ciudad, que ha atraído a producciones como la internacional y galardonada serie Juego de Tronos hasta este pueblo marinero en pleno Mediterráneo. 

Descubrir los encantos que lo han hecho posible es sencillo mientras se callejea por la Ciudad Antigua amurallada en la que se han identificado las localizaciones más emblemáticas para importantes rodajes es posible a través de la ruta Peñíscola de Cine, que hace posible conocer, detalladamente, las anécdotas de los distintos rodajes, entre los que destaca el de Juego de Tronos, El Cid, Calabuch, el Chiringuito de Pepe o el Ministerio del Tiempo.