Sus toques han acompañado durante siglos la vida cotidiana de los pueblos. Ahora, las campanas más veteranas recuperan su sonido original, gracias al tesón de los vecinos y a la Generalitat, que ha otorgado 100.000 euros en ayudas para la restauración de 18 de estos ingenios en la Comunitat.

"Ahora el sonido es diferente. Es precioso escuchar la música que componen las ermitas de la zona, los tañidos de sus campanas son muy distintos: pueden ser más ahogados, o más claros, depende de la edad del bronce, del yugo y de cómo remen los ejes sobre los cojinetes", comenta Ricardo Julián Salvador, alcalde de Olocau. Tras años de espera, la decimotercera edición de la campaña de restauración del patrimonio de la Generalitat ha permitido a la junta directiva municipal de Olocau del Rey obtener las ayudas necesarias para la restauración de su campana del Rosari.

También los 60 vecinos de Alcúdia de Veo han dado mucho por conseguir que la historia vuelva a repicar. Cenas de hermandad, actos populares y eventos sociales han permitido recaudar fondos para recuperar la campana barroca de la Assumpció, que data de 1722. La Conselleria de Cultura presupuestó el importe restante necesario para devolver a esta pieza del siglo XVIII su forma originaria. Montanejos y la campana de la Catedral de Segorbe también han podido beneficiarse. En cambio, la Conselleria ha dejado fuera, por falta de fondos, a las campanas de una decena de poblaciones de la provincia, entre ellas, la campana María del Fadrí de Castellón. Tendrá que esperar.