Nunca es el momento ideal para limpiar el hogar. Siempre se idea algún pretexto para demorar la ineludible tarea que, tarde o temprano, se habrá de acometer. Extenuación tras una semana de trabajo, indiferencia ante la inocua suciedad, huecas promesas de empezar el domingo: la inventiva del perezoso es un géiser oportuno.

No obstante, cuando el juicio y la razón llaman al orden y se asoma la hora de enfundarse los guantes de látex, brota un nuevo dilema: ¿qué producto es más eficiente para enjuagar el mugriento semblante de mi casa? La respuesta, ¡parece mentira!, no son esos productos anunciados como infalibles en la televisión —la abundancia de "el mejor antimanchas" es una flagrante contradicción—. No. El mejor producto es casero. Y se llama jabón Beltrán.

Jabón Beltrán

El jabón Beltrán es una alternativa asequible a los detergentes ordinarios. Sus ingredientes son naturales y artesanales; su eficacia la abona su centenario pasado. La empresa Jabones Beltrán empezó a operar en 1921, cuando la familia de industriales, e industriosos, registró la matrícula bajo el nombre de Mariano Beltrán.

Jabón Beltrán.

Este producto de limpieza está adaptado para su uso en lavadora, pero su potencial se manifiesta por completo cuando se emplea para erradicar manchas y rozaduras, tanto en la ropa como en superficies. Donde más reluce el jabón Beltrán es en la cocina, un nido doméstico de suciedad. De suciedad resistente. Para las manchas de la campana extractora y el horno, imanes de grasa y aceite, se debe sumergir el jabón en un vaso de agua caliente, ensopar una esponja en el líquido y frotarla contra la mugre en cuestión. Pronto se advertirá el efecto.

El proceso no es atractivo como actividad recreativa, pero es muy provechoso. El mantenimiento de la casa no es solo una cuestión estética, también es el método para prevenir la formación de bacterias y moho, que afloran en los rincones más húmedos (lavadora, tendedero, aseo, etc.).

Virtudes del producto

Además de su efectividad, el jabón Beltrán es aconsejable por sus beneficios medioambientales. Los detergentes están compuestos de ingredientes químicos cuyo uso menoscaba gravemente el ecosistema. Sí, el sector químico se está esforzando por disminuir su huella contaminante, pero continúan existiendo miles de productos con componentes y aditivos perniciosos para la naturaleza. Fosfatos, enzimas y blanqueantes ópticos emponzoñan inexorablemente ríos y mares a través de nuestros cómplices desagües.

Los jabones, en cambio, poseen un contenido químico intrascendente, y son de carácter biodegradable. Por estas razones, el jabón Beltrán es la perfecta solución cuando, algún día, nos invada el impulso de limpiar.