Castellón es una provincia especial. Solo así se explica que buena parte de los habitantes de su capital recorran 14 kilómetros cada verano para cambiar su lugar de residencia de Castelló a Benicàssim. Y ojo que lo mismo se podría decir de los residentes de la Vall d’Uixó o Nules con respecto a Moncofa o Xilxes… Pero en esta ocasión El Castellonero, el artista que canta las peculiaridades de esta tierra con su particular ironía y estilo inconfundible, ha querido poner ritmo de reguetón a la invasión benicense. El estribillo es el siguiente: “No vaig a Mèxic, no no. No vaig a USA tampoc. Jo vaig a Benicàssim, que està a prop, que està a prop, propropropop”.