El fin de semana último ha sido como para filmarlo y ponerlo en las páginas destacadas. Pocas veces se da el hecho de coincidir la campaña electoral de las elecciones municipales con nuestras fiestas patronales y que juege nuestro primer equipo.

En campaña electoral, ya se sabe que los políticos se multiplican y se dan a ver mucho más. Así pues, los políticos de todos los colores han estado mucho más en la calle, en la fiesta y visitando peñas. Así es la vida del político. Los hay que durante el resto del año apenas si son capaces de esbozar una sonrisa. Algunos cansados, destrozados, recibieron como una bendición las lluvias, así se excusaban de esta agotadora tarea.

Y justo en el día final de la fiesta, la guinda del pastel la puso el Villarreal C.F. ganando por goleada ante el Celta. Bien comidos y bien bebidos, habiendo disfrutado a tope de las fiestas y con la alegría del triunfo deportivo del club amarillo, una buena parte de la paisanía local, entró en el delirio, la alegría desbordante y el apoteosis del disfrute y la satisfacción. Ha sido un muy buen final de fiestas en honor de San Pascual.