La concejalía de la Mujer, siempre atenta, quizá más a los hombres que a las mujeres, organizó hace pocos días un curso de cocina sólo para varones y ahora está realizando uno, también para varones, para enseñar a los hijos de Adán a planchar la ropa.

No parece que haya acompañado el éxito que se esperaba sobre este tema. Hace muy pocos días se anunció que únicamente cinco caballeros habían dado su aquiescencia para conocer el manejo de ese utensilio doméstico que es la plancha. Al día de hoy el número se ha doblado, pero algo más y justo por los pelísimos, a un total de doce.

Hace ya algunos años, un afamado modisto, queriendo revitalizar la moda especialmente masculina dijo aquello de que La arruga es bella, queriendo convencernos que ir más arrugado que una pasa era tan moderno como ir hecho un dandi.

Visto el escaso éxito del cursillo parece que colectivamente votamos todos por la arruga y no por la exquisitez de un buen planchado.