El 150° aniversario de la declaración dogmática de la Inmaculada, y los actos que a nivel local ha organizado la Congregación de Hijas de María Inmaculada, entre ellos la solemne coronación canónica que tuvo lugar el domingo, ha hecho que el entusiasmo mariano haya subido unos cuantos grados y el hecho de poner en balcones y ventanales los cobertors blanquiazules con el anagrama de la propia congregación, está teniendo estos días una mayor presencia que en los últimos tiempos.

Son balcones llenos de fe, de devoción mariana, y en estos tiempos en que tantas cosas religiosas se critican o se contestan, el solo hecho de colgar en la fachada de la vivienda el ya citado cobertor¾que, al fin y al cabo, es una representación de algo religioso, podemos afirmar que es hacer un acto de fe. Es manifestar la creencia católica de una forma viva y hasta elegante. Villarreal es purisimero, se dijo en una ocasión. Y es verdad. Porque también el Ayuntamiento celebra la Purísima.