La Unidad de Mineralogía Aplicada y Ambiental de la Universitat Jaume I acaba de entregar a la delegación de Medio Ambiente el informe del estudio realizado a lo largo del 2004 sobre la calidad del aire en Vila-real.

La concejala del área, Ana Martín, reconoció que "aunque siguen bajando, los niveles de partículas PM-10 siguen estando algo por encima de los valores máximos". Así, mientras la legislación fija en 41,3 microgramos la cantidad máxima de estas partículas por metros cúbico, la atmósfera local tiene una media de 46,3 microgramos.

Sin embargo, otro elementos como el plomo, el arsénico, el cadmio y el níquel han experimentado un importante descenso y se encuentran muy por debajo de los límites permitidos por la legislación europea.

Martín ha destacado el importante esfuerzo que realizan las empresas de la comarca en el cumplimiento del Protocolo de Kyoto y ha anunciado la renovación del contrato con la UJI, para que el departamento correspondiente continue los estudios iniciados el pasado año de la atmósfera villarrealense. El consistorio destinará para esta actuación de carácter medioambiental unos 59.000 euros.