La gran escalinata que da acceso a la ermita de la Mare de Déu de Gràcia, en el paraje del Termet, está siendo objeto en estos momentos de una profunda restauración, que acometen los alumnos de las diferentes especialidades que se imparten en la cuarta edición del taller de empleo.

Según ha explicado a Mediterráneo Paco Felip, monitor del módulo de solado-alicatado, los alumnos están llevando a cabo una recuperación "integral" de los numerosos peldaños que dan forma a la escalera. "Se ha tenido que nivelar en su conjunto, porque la pendiente de derecha a izquierda llegaba en varios tramos los 20 centímetros, debido a que el agua de lluvia se escurría por debajo de la escalinata, lo que a lo largo del tiempo ha provocado movimientos", dice.

Para evitar la formación de grietas y minimizar los efectos de futuros desplazamientos se ha colocado una red de fibra de ecoplástico "para darle más fuerza", e incluso ha tenido que añadirse un peldaño más para completar una nivelación óptima.

Además, cada uno de los peldaños estará cubierto con baldosas cerámicas y los frontales de los mismos contarán con azulejos decorativos, elaborados por los alumnos del módulo de cerámica del taller de empleo.

La previsión es que los trabajos de restauración acaben el próximo mes de junio, coincidiendo con la finalización del programa formativo, en el que toman parte una treintena de personas mayores de 25 años y cuyo objetivo es mejorar las posibilidades de los alumnos para acceder al mercado laboral.

De cualquier forma, fuentes municipales señalan que el retraso en el inicio de las obras, como consecuencia de la prolongación de las últimas fiestas patronales de la Mare de Déu de Gràcia, podría dificultar que el proyecto esté completamente acabado para finales de junio. De ocurrir, los trabajos los completaría el personal del departamento de Gestió d´Obres.

A la restauración de la principal escalinata del Termet se suma la colocación de pasamanos en ambos lados, así como de jardineras en diferentes puntos.

Además, se lleva a cabo una zanja junto a las paredes laterales, que se rellenará con arena y sal para evitar que las raíces de los pinos invadan la escalera.