Para el delegado provincial de la Unió de Llauradors, Vicent Goterris, una de las alternativas al monocultivo citrícola son los cultivos energéticos para la obtención de biocombustibles u otro tipo de energías, como las plantas de biogás.

Esta modalidad precisa de grandes superficies y mucha agua. Según Goterris, el principal problema radica en que en la provincia predominan los minifundios, por lo que la solución para poner en marcha este tipo de proyectos pasa por el arrendamiento de terrenos o el asociacionismo entre pequeños propietarios de los huertos.

Los cultivos energéticos están funcionando ya, y de forma satisfactoria, en zonas como Cataluña o Aragón.