La carretera N-340 es el punto que más ruido genera en Vila-real. Así, en las mediciones que se realizaron para elaborar el plan acústico municipal, se detectó que en el 28,7% de los casos estudiados durante el día se rebasaron los 65 decibelios, el límite, según la normativa europea al respecto. En las baremaciones nocturnas, en un 33,8% de las ocasiones se detectó una superación de la barrera máxima (55 decibelios). El otro gran foco ruidoso es el paso diario de los ferrocarriles por el propio casco urbano.