La Cooperativa Católico-Agraria de Vila-real celebró ayer su asamblea general ordinaria en la que se dieron a conocer los resultados del pasado ejercicio económico. Y estos no podían ser más esperanzadores para la entidad, ya que, tal como detalló su presidente, Manuel Viciedo, “la facturación se ha incrementado en un 12%”.

De esta manera, cambia la tendencia a la baja que se había registrado el año anterior, cuando los resultados habían sido negativos por lo que, para Viciedo, “supone un alivio, tal como está la situación económica actual”.

Así, la facturación ha pasado de 6.234.821 a 7.096.410 euros con la venta de productos agrícolas como herbicidas, fertilizantes, fitosanitarios o gasolina.

Según Viciedo, estos resultados se deben a que “la cooperativa se está esforzando al máximo para ofrecer servicios de calidad y diferentes para los asociados”. “Hay que adaptarse al entorno y a la realidad, es una máxima que hay que seguir siempre”, afirmó.

OTROS PUNTOS // Por otro lado, en la cita se trataron cuestiones como el nombramiento de los tres auditores que controlarán las cuentas hasta el 2013, la revisión de las cuentas y la memoria o el informe de la gestión de la sección de distribución de gas.

Una de las razones por las que se redujo la facturación del 2009 fue la bajada del precio de los fitosanitarios debido a la crisis, aunque en el 2010, a pesar de esta, se registró un notable repunte.

Con más de 6.000 socios, la cooperativa es una de las entidades agrarias más consolidadas de la zona. Y es que, según destacó Manuel Viciedo, “el cooperativismo es una buena fórmula para superar la situación. Además, nosotros ofrecemos algo diferente”. H