La integración de los inmigrantes, especialmente de los llegados a Vila-real procedentes de países que no forman parte de la Unión Europea, ha sido en los últimos años y sigue siendo ahora una de las prioridades de las diferentes administraciones, en especial de la local y la autonómica.

Muestra de ello es el acto que se celebró ayer en el salón de actos del edificio de Servicios Sociales, ubicado en la calle Josep Ramon Batalla (Barranquet), en el que se entregaron los correspondientes diplomas a las 31 personas, procedentes en su práctica totalidad de los países del Magreb, que han tomado parte en la primera edición de la Escola d’Acollida de Vila-real, que se organiza a instancias del Ayuntamiento y de la Conselleria de Solidaridad y Ciudadanía y que se puso en marcha el 3 de junio, a través de la oficina local de la Agencia de Mediación para la Integración y la Convivencia Social (Amics).

El acto, que acabó con la degustación de postres de los países originarios de los participantes, estuvo presidido por el concejal de Solidaridad, Cooperación e Integración, Alejandro Moreno, quien destacó el éxito de la iniciativa que se enmarca en el Programa Voluntario de Comprensión de la Sociedad Valenciana que impulsa la Generalitat. “El hecho de conseguir el diploma facilita a los inmigrantes extracomunitarios la tramitación, entre otros, de permisos de trabajo”, dijo el edil. H