La nueva ordenanza de convivencia ciudadana, que aprobará el pleno el próximo lunes, establece que “en el caso de incumplimiento de la obligación del registro, serán responsables los titulares del inmueble”. Una responsabilidad que se traslada a los “padres o tutores” en el caso de que los usuarios del local sean menores. La normativa se refiere, entre otros aspectos, al incumplimiento de los horarios fijados para que los aparatos de megafonía “o aquellos susceptibles de producir ruidos” dejen de funcionar. Es decir, hasta las dos de la madrugada en días laborables y las cuatro los viernes, sábados y la jornada de la Xulla, durante las fiestas; y las 23.30 horas entre semana y la una de la madrugada en fin de semana, fuera de los festejos.