La ciudad de Vila-real vivió ayer el día grande de sus fiestas patronales de mayo. Una jornada en la que Sant Pasqual y todo lo que este fraile franciscano simboliza fueron los protagonistas indiscutibles, con una serie de actos que estuvieron presididos por las máxima autoridad religiosa en la diócesis de Segorbe-Castellón, el obispo Casimiro López Llorente; y por el alcalde, José Benlloch.

La solemne misa pontifical, oficiada por el propio obispo, fue el primero de los eventos que se incluyeron en el programa de festejos pascualinos del jueves. Una basílica abarrotada, en la que tampoco faltaron la reina del 2012, Paula Puig, y las damas de su corte, fue testigo de las palabras que López Llorente pronunció en la homilía y de la popularidad de la que goza la figura del patrón vila-realense y de la diócesis en todo el mundo. “Sant Pasqual sigue siendo actual por su condición de santo”, afirmó.

CRISIS // Durante el oficio, el prelado hizo alusión a la actual situación de crisis y reclamó al que fuera un humilde pastor y fraile “protección y ayuda, en especial, a quienes más sufren” los efectos de la situación económica del momento. Y añadió: “Las crisis sociales y de los pueblos siempre se han superado gracias a la acción de personas honradas, laboriosas, sacrificadas y movidas por la caridad”, en relación a la labor que realizó Sant Pasqual por los ciudadanos más desfavorecidos.

La Coral Sant Jaume, los grupos Veus de Cambra y Supramusica, así como la Unión Musical La Lira pusieron la nota solemne al evento con sus voces y su música, con la interpretación de las piezas que forman parte de la Missa Solemne dedicada a Vila-real, del maestro Rafael Beltrán.

Durante la ceremonia se produjo un pequeño incidente, cuando una mujer sufrió un desmayo, a consecuencia del cual se golpeó en la cabeza y tuvo que ser atendida por los servicios médicos. Una ambulancia la trasladó hasta el Hospital de la Plana, donde la sometieron a una revisión.

Además, un grupo de fieles sordos tuvieron ocasión de seguir el ritual pascualino gracias a la participación de una intérprete, que tradujo al lenguaje de signos las palabras de López Llorente.

REAL CAPILLA // Tras la misa, las autoridades eclesiásticas y civiles visitaron la real capilla y el sepulcro de Sant Pasqual, al tiempo que también se abrió la celda que ocupara el patrón local a finales del siglo XVI, por lo que los fieles aprovecharon para entrar.

Y ya por la tarde, la procesión en honor al santo tomó las calles más céntricas de la ciudad. Una vez más, en ella participaron decenas de fieles, así como las asociaciones vila-realenses de carácter religioso. Tampoco faltaron los niños y niñas que han tomado este año la Primera Comunión, así como los bailes de los pequeños que representan a los pastorets y pastoretes, como símbolo de los orígenes de Sant Pasqual. El desfile procesional lo cerraron la reina de las fiestas y festeras, así como la corporación municipal, encabezada por el alcalde. El presidente del Villarreal CF, Fernando Roig, también participó en el popular acto. H