Un total de 51 de los 53 clubs existentes en Vila-real acepta la aplicación de tasas que aplicará el Ayuntamiento a partir de septiembre por el uso de las instalaciones deportivas municipales.

Así lo señaló ayer la concejala de Deportes, Silvia Gómez, quien explicó que, antes de tomar la decisión, “nos hemos reunido en tres ocasiones con los clubs, de manera que en el primer encuentro se les trasladó la propuesta de tarificación que se presentaba desde el Servei Municipal d’Esports y en el segundo, las entidades reclamaron una rebaja del 30% en los precios, que se aceptó. Solo hay un club que está en contra y otro que pedía una rebaja del 70% de la aportación”.

De esta forma, por la utilización de los recintos de titularidad municipal, las organizaciones deportivas abonarán entre tres y cuatro euros por hora, con lo que el consistorio prevé recaudar en torno a los 35.000 euros anuales. “Este cobro se hace necesario porque nos obliga el Gobierno a través del plan de ajuste y, por otro lado, también es un ejercicio de responsabilidad, ya que es lógico que quienes se benefician de estas instalaciones contribuyan a cubrir una parte, aunque sea mínima, del gasto de mantenimiento anual”, explica Gómez.

En cualquier caso, la edila insiste en que la aportación de los clubs supondrá el 10% del coste anual de los espacios deportivos más deficitarios. “De todas formas, se está trabajando en la adopción de algunas medidas que sirvan para compensar el pago de las tasas, a través de subvenciones, porque lo que no se quiere es ahogar a ninguna de estas entidades”, asevera.

Gómez asegura que “casi somos el único municipio de la provincia que no tiene precios públicos por el uso de instalaciones deportivas”. Una situación esta que, incluso, ha tenido un efecto llamada, “de manera que vecinos de otras localidades han constituido su club en Vila-real”.

De las agrupaciones deportivas de la ciudad, el Esportiu Vila-real --de fútbol-- y el Club Natació Vila-real serán los que más cantidad económica aporten, por cuanto son los que, por el número de deportistas que tienen en sus filas, más horas utilizan recintos tan saturados como el campo de fútbol municipal de Flors o la piscina cubierta Yurema Requena.