La Conselleria de Educación, Cultura y Deporte no descarta autorizar los usos alternativos que propone el alcalde de Vila-real, José Benlloch, para la nueva biblioteca central de Pius XII. Así lo han asegurado fuentes del departamento autonómico, desde donde aseguran que “se estudiará” la proposición vila-realense, en cuanto esta llegue a las dependencias del departamento que encabeza María José Catalá.

Un documento este que, según confirmó ayer a Mediterráneo el propio Benlloch, todavía no se ha remitido a la Conselleria, aunque se prevé que salga del ayuntamiento en dirección a Valencia a lo largo de esta semana.

Y es que el objetivo del equipo de gobierno cuatripartito es que la Generalitat permita que el inmueble ubicado en la avenida Pius XII, en el que Vila-real invirtió cuatro millones de euros --a la espera de que la Administración autonómica pague los 2,3 millones a los que se comprometió para financiar el proyecto-- pueda acoger otras actividades distintas a las de contenedor de libros.

En concreto, el ejecutivo liderado por el socialista Benlloch insta a la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte a que autorice, entre otras cosas, que la infraestructura acoja la subsede de la Universitat Jaume I para el sur de la provincia, así como la cátedra de Innovación Cerámica.

Una autorización que Vila-real requiere para dar otro destino al edificio distinto al establecido en el convenio firmado por el Ayuntamiento y la Generalitat, sin tener que renunciar a los 2,3 millones que todavía adeuda el Consell al consistorio por el inmueble.

APOYOS // A este respecto, Benlloch asegura que para defender la propuesta de aprovechamiento de las instalaciones de la nueva biblioteca central de Pius XII cuenta con el apoyo de diferentes colectivos sociales, entre ellos la UJI, la Fundación Globalis y entidades empresariales, que también podrían utilizar este gran recinto para promover cursos de formación, así como iniciativas relacionadas con la puesta en marcha de negocios vinculados con los sectores tecnológicos.

Incluso Benlloch anunció que también se apuesta por ubicar en él un pequeño vivero de empresas, que complementaría a los dos puestos en marcha por la Cámara de Comercio en Vila-real. H