El departamento de Servicios Públicos que encabeza el concejal Francisco Valverde está a punto de finalizar la reparación del pavimento de algunas calles de la zona norte de Vila-real, en el entorno del colegio Botànic Calduch. Especialmente destacable es la intervención que se lleva a cabo en Alfons El Magnànim, Corts Valencianes y Enric Valor.

Valverde asegura que, de esta forma, “se atiende una reivindicación histórica de los vecinos, porque el pavimento de estos viales se encontraba en un pésimo estado, pese a que su urbanización se acometió hace tan solo siete u ocho años”. Y añade que esta obra “es una de las que se incluyeron en los presupuestos participativos para este ejercicio, porque así lo solicitaron los ciudadanos”.

El edil explica que, para el arreglo de estas calles, se está utilizando una nueva tecnología que, bajo el nombre de asfalto planchado, “consiste en la colocación de una capa de aglomerado en caliente sobre la que se pasa una plancha con plantillas, que dan la impresión de adoquinado y que es muy resistente como capa de rodadura. Después, se pinta la parte central de color granate y que será el área semipeatonal, además de unos espacios de gris que hacen la función de acera”.

Se trata de una experiencia piloto que, según indica Valverde, se llevará a otros viales de la ciudad “en el caso de dar los buenos resultados que esperamos”.

La intervención en esta zona del norte del casco urbano se completa con la reconstrucción de sumideros para las aguas pluviales que, “fruto de una construcción inicial deficiente, provocaban malos olores e inundaciones en el entorno del colegio Botànic”. En este caso, una empresa local es la que se hace cargo de los trabajos de reforma de 28 sumideros de las calles Alfons el Magnànim, Corts Valencianes y Enric Valor.

“Con estas actuaciones, desde la Concejalía de Servicios Públicos atendemos las exigencias del vecindario, fruto de la desastrosa urbanización gestionada por el anterior ejecutivo”, asevera. H