Un total de 25,3 millones de euros ha pagado el Ayuntamiento de Vila-real desde el 2011 para hacer frente a las sentencias judiciales derivadas de los conflictos urbanísticos que, en su mayor parte, se originaron durante la última etapa del PP al frente del consistorio. Una cifra en la que también se incluyen los pagos negociados consecuencia de los acuerdos alcanzados en las dos últimas legislaturas con propietarios de suelo ocupado o expropiado en aquella época.

Así lo confirma la auditoría urbanística encargada por el equipo de gobierno y en la que contabilizan el abono de dinero que ha tenido que asumir el equipo liderado por el alcalde socialista José Benlloch por intervenciones llevadas a cabo durante el mandado del exalcalde Juan José Rubert, con ocupaciones de suelo para construir el colegio José Soriano, el jardín de Botànic Calduch, la apertura de la avenida França, los destinados a una Escuela Oficial de Idiomas que nunca se ejecutó o los necesarios para acometer la ronda suroeste.

Con todo, el alcalde Benlloch incidió ayer en que el documento reconoce que el municipio ha logrado ahorrar 8,1 millones de euros gracias a las negociaciones impulsadas en los dos últimos periodos de gobierno local.

CONFLICTOS // Asimismo, la auditoría externa advierte de que el riesgo existente a corto y medio plazo, teniendo en cuenta la conflictividad judicial actual, supera los 50 millones de euros, cifra que reclaman los dueños de terrenos en los distintos procesos que están ahora en los juzgados.

«Cuando en el 2011 el nuevo gobierno del cambio llegó al Ayuntamiento, encargamos una primera auditoría para saber de manera exacta a qué nos enfrentábamos y cuál era la situación del municipio. El documento arrojó unos datos muy preocupantes, con más de 80 millones de riesgo en aprovechamientos urbanísticos y una gestión que convirtió nuestra ciudad en un Monopoly de especulación, con una revisión del PGOU para 140.000 habitantes que tan solo existía en la cabeza del PP», puntualizó el primer edil vila-realense.

Y ahora las conclusiones del documento elaborado por una consultora siguen siendo para Benlloch «muy preocupantes», si bien añadió que, «pese a las dificultades», están «orgullosos de lo realizado en los últimos ocho años, avalado por un informe externo, imparcial y objetivo».

Y es que el munícipe se refirió a que, «con todo», han reducido «el endeudamiento del 74 al 60%» y han gestionado «4,5 millones en planes de ocupación que, entre otros factores, han colocado a Vila-real por octavo mes consecutivo como la ciudad de la Comunitat con menos paro», detalló.