La danza en Vila-real no para. Si el domingo la Escola Municipal de Dansa (EMD) clausuró el curso, ayer dio inicio a las tradicionales puertas abiertas que esta vez, por diversas razones, se realizan en mayo y no en junio como había sucedido otros años.

Y la labor de tanto tiempo, cerca de una década, se nota. Y es que fue tal la demanda que, por ejemplo, la propuesta para familias (niños de 3 a 5 años acompañados por algún pariente) tuvo que desdoblarse en dos grupos. En cuatro días, en diferentes actividades y grupos reducidos, pasarán por las sesiones 73 personas, indicó a Mediterráneo la directora de la EMD, Pepa Cases.

Siempre atentos

Grandes y pequeños disfrutaron ayer dando saltos e intentando replicar los pasos marcados, en la sede de la Escola Municipal de Dansa de Vila-real.. ERIK PRADAS / ANDREU ESTEBAN

Entre el alumnado más joven hubo quien no era del todo ajeno a esta disciplina, mientras que otros se estrenaban en este arte. No todos, los menos, iban algo por libre, al fin y al cabo son niños, pero intentaban prestar atención a las palabras e indicaciones de Pepa, que se encargó de las sesiones de ayer y que repetirán mañana. Primero, quitarse los zapatos en la planta baja y subir descalzos o con calcetines a la clase. Y ya en el aula, toca saludar y despertar el cuerpo y realizar una serie de movimientos para pasar a una breve coreografía que los jóvenes bailarines afianzarán en la segunda sesión de este taller de Dansant l’estiu.

Los pequeños disfrutaron y los adultos también, dando saltos y piruetas con ellos para acabar con una ducha, simulada, a modo de relajación final.

Una primera toma de contacto, para los nuevos en estos lares, que quizá finalice con alguno de estos niños entrando a formar parte de la Escola Municipal, que volverá a iniciar su actividad el próximo mes de octubre. «No hemos tenido ningún contagio, pero sí bajas, a veces por miedo, y personas que iban y venían, pero el curso que acabamos de cerrar tuvo lista de espera», explica Cases .

Hoy, y repetirán el jueves, llegará el turno de los menores de 5 a 7 y de 8 a 11 años, y también la Dansa Down, lecciones impartidas por Yvette Hernández.

Vila-real, sede de la danza

Y mientras mayo se despide con estas jornadas de puertas abiertas, desde la EMD ya piensan en otra de sus actividades destacadas. El festival Vila-real en Dansa cumplirá, del 4 al 6 de junio, una década de historia con novedades en su programación. Con la premisa de ir un paso más allá en la visibilización de la danza contemporánea, la programación se desarrollará por completo en varios espacios al aire libre como parques o plazas.