El Ayuntamiento de Vila-real ha logrado una nueva aportación de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica para repavimentar otros dos tramos de viales rurales del término municipal, que presentan un importante deterioro, con la presencia de baches que, incluso, llegan a una profundidad de casi 20 centímetros, según se expone en la memoria de valoración del proyecto.

En esta ocasión, se trata de una parte del camino de la Cota 100 y otra del de Vora Riu-Madrigal --este último discurre en buena medida paralelo al cauce del río Millars--, que no solo registran un tráfico elevado de vehículos dedicados a la agricultura, sino que son ampliamente utilizados para acceder a los muchos masets existentes en la zona, así como a algunas industrias ubicadas junto a la carretera de Onda, evitando de esta forma circular por la CV-20.

El Ayuntamiento ya ha licitado la ejecución de las obras de acondicionamiento de ambas vías rurales, que supondrán una inversión de cerca de 150.000 euros. Cantidad de la que, como señala el concejal de Servicios Públicos, Francisco Valverde, se cubrirá en un 40% con la subvención que para ello otorga la Generalitat.

Valverde insiste en que esta nueva tanda de reasfaltado forma parte del plan de mantenimiento de caminos rurales puesto en marcha por el Ayuntamiento, con el objetivo de alcanzar en los dos próximos años un nivel óptimo de conservación de estas vías, a través de actuaciones que se centran en aplicar asfalto en caliente de calidad para lograr una mayor duración de la capa de rodadura.

Precisamente, el consistorio acaba de recepcionar las obras finalizadas la semana pasada, tendentes a dejar «en perfecto estado de revista», varios de las vías próximas al club de tenis de Vila-real, que han sido motivo de numerosas quejas por parte de los usuarios. Se trata de calzadas que también utilizan trabajadores y residentes en masets del entorno.