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LA CITA SE CELEBRARÁ EL 28 DE NOVIEMBRE

Vila-real retoma la Fira de Santa Caterina tras el covid, pero reduce los puestos

Habrá un máximo de 200 paradas, 50 menos que en la última edición del 2019, y se prolongará el espacio a ocupar en Cardenal Tarancón y Josep Ramon Batalla

Imagen de la última edición, la del 2019, de la Fira de Santa Caterina de Vila-real.

Imagen de la última edición, la del 2019, de la Fira de Santa Caterina de Vila-real.

Vila-real volverá a tener Fira de Santa Caterina, después del obligado parón ocasionado por la pandemia del covid-19 y después de que el Ayuntamiento se viera obligado a suspender la edición prevista para el 2020, pese a haberse reorganizado para cumplir con las condiciones establecidas por las autoridades sanitarias, como consecuencia del aumento de la incidencia una semana antes de la celebración de este evento.

En concreto, en esta ocasión la tradicional feria vila-realense, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial desde el 2011, se celebrará el 28 de noviembre, coincidiendo con el último domingo de mes, aunque reduce la cantidad de puestos de los 250 de los años anteriores a la crisis sanitaria del coronavirus a los 200 que ya se establecieron para la suspendida edición del pasado año y que seguirán vigentes para la del 2021.

Así se indica en la resolución de Alcaldía en la que se da un plazo de 30 días para que los vendedores interesados puedan formalizar su solicitud de autorización para participar en una cita mercantil centenaria que, de nuevo, dará prioridad a los puestos de venta de productos tradicionales de la Navidad --belenes, decoración, turrones, frutos secos, artesanía, juguetes y similares--, aunque no se cierra la puerta a las paradas de otros productos, como los de alimentación --tipo embutidos o quesos, entre otros--, así como de complementos personales siempre que, como se apunta en la resolución, «no desvirtúen el espíritu tradicional de la feria».

Reparto de los puestos

Desde el Ayuntamiento de Vila-real se trabaja este año para evitar aglomeraciones en puntos concretos (en la imagen la calle Major Sant Doménec), habituales en años anteriores a la pandemia.

Desde el Ayuntamiento de Vila-real se trabaja este año para evitar aglomeraciones en puntos concretos (en la imagen la calle Major Sant Doménec), habituales en años anteriores a la pandemia. MANOLO NEBOT

En cuanto a la ubicación de los puestos, el consistorio recurre a las calles y espacios de costumbre --para la suspendida cita del 2020 se apostó por habilitar micromercados, con el fin de evitar concentración excesiva de personas en un único lugar--, de manera que se ocupará buena parte del Barranquet (calles Cardenal Tarancón y Josep Ramon Batalla), aunque en esta ocasión se prolongará este espacio más allá de lo habitual hacia los cruces de este vial con los de Constitució y Vicente Sanchiz, respectivamente; a la del Hospital, el Raval del Carme y la plaza Major, lugar este reservado para las entidades sociales y las organizaciones no gubernamentales.

Al respecto, el edil de Comercio, Diego Vila, destaca que el hecho de reducir la cantidad de paradas tiene como finalidad garantizar las distancias de seguridad que, a día de hoy, se establecen desde la Generalitat para minimizar los contagios por covid-19. "Estamos trabajando para poder volver a celebrar la Fira de Santa Caterina con la mayor normalidad posible, siempre desde el cumplimiento de las medidas sanitarias que estén en vigor, porque Vila-real es una ciudad viva y esta fiesta es un revulsivo para la actividad comercial y hostelera del municipio, muy necesario en este momento de recuperación y reactivación pospandemia", destaca el edil Vila.

Los departamentos de Mercados, Policía Local y Protección Civil ultiman los detalles del dispositivo que se pondrá en marcha para garantizar la seguridad y el desarrollo normal de este evento ferial.

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