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HAN PASADO CERCA DE 6.500 JÓVENES

Las purisimeras de Vila-real celebran los 50 años de campamentos estivales

La congregación cita a 300 personas en una fiesta en el patio de Carmelitas

La celebración arrancó con una misa que tuvo acompañamiento musical. MEDITERRÁNEO

Unos 6.500 niños y adolescentes en medio siglo de campamentos estivales, solo interrumpido un año por la pandemia. Ese es el balance de una de las actividades más populares de cuantas organiza la Congregación de Hijas de María Inmaculada en Vila-real. Y ese aniversario, y esa cifra, requería de una celebración acorde a la efeméride. 

Así, con la relajación de las medidas covid, ayer cerca de 300 personas se dieron cita en el patio del colegio de los Carmelitas para participar en la eucaristía de acción de gracias tras la que llegaron las palabras de la presidenta, acompañada por la junta, que inició los campamentos en el año 1971; una comida amenizada por DJ Palmito, actividades infantiles y un postrero bingo a beneficio de la entidad Karit, solidarios con la paz. 

La actual máxima representante de las purisimeras, Nuria Bonet, aseguró a Mediterráneo que esta actividad resulta muy satisfactoria porque se trata de un trabajo voluntario de los monitores, que transmiten generación a generación la ayuda a los jóvenes, tanto desde «valores cristianos» como en cuestiones del día a día. Así, apuntó Bonet, la esencia de estas estancias no ha variado, aunque sí la dinámica de trabajo.

Y durante estos años, la congregación ha sido fiel, a excepción de una primera edición en Alcudia de Veo, a Montanejos, antes en el colegio y ahora en el instituto. 

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